
La inclusión es un tema que comenzó a tratarse de una manera más comprometida desde hace unos años y es importante darle visibilidad en todos los ámbitos de la sociedad, ya sea en la escuela o en el trabajo.
“Con el nacimiento de nuestra última hija, Martu, hace 28 años, entramos en una nueva cancha. Con su síndrome de Down, nos trajo un gran desafío y nos enseñó que la vida era para otro lado. Junto con otras familias, armamos hace 26 años, una asociación civil de padres. Desde allí, hicimos una gran red de contención, aprendizaje y nueva forma de vida”, señaló Fabiana Rosasco Odriozola, presidente de Down is Up.
Además, indicó: “Estamos agradecidos por todo lo que recibimos en todos estos años en los que trabajamos para formar una cadena de oportunidades y grupos de pertenencia, según las etapas que están viviendo. Familias, colegios y escuelas necesitamos aprender para que la enseñanza llegue y aleje la frustración mutua (maestro-alumno) por no saber cómo llegar al aprendizaje, avanzar y entusiasmar”.
Rosasco Odriozola, señaló, además: “Tenemos una edad para darnos cuenta de que nuestros hijos no quieren vivir con nosotros y estamos tratando de captar a los que no tuvieron la suerte de que la sociedad los reciba. Antes, no se veían porque se usaban otros métodos disuasivos para que no se vieran en la sociedad para que la diversidad no se naturalizara”.
