
La posible imposición de un nuevo arancel del 25 por ciento por parte de Estados Unidos a productos brasileños podría reducir las exportaciones del país sudamericano entre 2.300 y 4.100 millones de dólares al año y acelerar la diversificación de los destinos comerciales del país sudamericano, con China y la Unión Europea (UE) como principales alternativas.
La medida propuesta por la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR, por sus siglas en inglés) afectaría aproximadamente una quinta parte de las exportaciones brasileñas destinadas al mercado estadounidense, de acuerdo con el Ministerio de Desarrollo, Industria, Comercio y Servicios.
Las exportaciones brasileñas a Estados Unidos totalizaron 37.680 millones de dólares en 2025. Según Farsul, unos 16.460 millones de dólares en ventas estarían directamente expuestos a las nuevas tarifas.
«Las empresas brasileñas necesitan buscar nuevos mercados y aprovechar oportunidades como el acuerdo comercial entre el Mercosur (Mercado Común del Sur) y la Unión Europea, que puede facilitar las exportaciones industriales», afirmó a Xinhua Mauricio Pinheiro, profesor de Economía de la Universidad Estatal de Río de Janeiro.
El especialista señaló que la reforma tributaria en marcha en Brasil también puede contribuir a mejorar la competitividad de la industria nacional en los próximos años.
Los analistas consideran que, frente a un eventual endurecimiento de las barreras comerciales estadounidenses, Brasil tenderá a fortalecer aún más sus vínculos con otros socios internacionales, especialmente China, principal destino de las exportaciones brasileñas.
«La diversificación de socios comerciales ha ayudado mucho a Brasil y ya mostró resultados positivos a lo largo de 2025», afirmó Jorge Ferreira, economista y profesor de la Escuela Superior de Propaganda y Marketing (ESPM). De acuerdo con Ferreira, los productos básicos brasileños cuentan con una demanda consolidada en el mercado chino, lo cual puede facilitar la reorientación de parte de las exportaciones afectadas por las nuevas tarifas estadounidenses.
China se ha consolidado durante los últimos años como el principal socio comercial de Brasil. Las ventas brasileñas al gigante asiático incluyen principalmente soya, mineral de hierro, petróleo, carne bovina y otros productos agropecuarios y minerales. Para Pinheiro, las actuales tensiones comerciales refuerzan una tendencia ya observada en los últimos años, según supo la Agencia Noticias Argentinas.
«Todo lo que está ocurriendo en la política comercial estadounidense termina impulsando una mayor relación comercial entre Brasil y China, tanto en exportaciones como en importaciones», sostuvo.
Pese a ello, Brasil mantiene cierto margen de protección frente al impacto de las nuevas medidas estadounidenses. Diversos productos relevantes como petróleo, celulosa, café y carne bovina, permanecerían exentos de la nueva sobretasa, según estimaciones de instituciones financieras y consultoras.
