
San Martín empató 0 a 0 esta tarde contra Tristán Suárez en la cancha del Lechero en una de las peores versiones del equipo en el campeonato. Los dirigidos por el Traductor Flores venían de igualar sin goles contra All Boys y este sábado volvieron a defraudar a sus hinchas.
El Santo entró dormido al partido: desconcentrado, sin pie, en modo siesta como la hora del partido, hasta errores infantiles en el fondo se vieron en los primeros minutos. No hay exageración: el Traductor Flores empezó a pegar gritos desde el comienzo para despertar al equipo, pero hasta el primer cuarto de hora no hay novedades.
El local, con más empuje que ideas, fue arrinconando al Santo y Sand ya tuvo que intervenir de urgencia en un par de ocasiones. Siempre en línea, el Santo la pasa mal en el comienzo del encuentro.
Antes del primer tiempo, la figura de Darío Sand creció: despejó un cabezazo clarísimo y después embolsó una pelota con destino de gol. Flojísimo el primer tiempo del Santo. Además de los gritos de Flores, se imponen los cambios. Mateo Acosta tuvo dos en los pies, pero sigue falto de ritmo y juego.
El segundo tiempo fue más de lo mismo: el equipo siguió dormido y al minuto casi lo clavan. Tristán Suárez fue muy superior a un equipo desconocido, apático, sin juego, sin alma, como a la deriva, resignado a los reflejos de Sand, otra vez figura. ¿Y los cambios? Recién a los 27’ Flores se hartó de los delanteros y sacó a Arias y a Acosta, insufribles en el ataque.
Para el final, la nada misma: San Martín siguió siendo una sombra, el local bajó el ritmo, los dos parecieron terminar de conformarse con el punto y a dar vuelta la página. Un partido para el olvido.
