
En las últimas horas, la Policía Bonaerense detuvo a Carlos Mauricio “Mauri” Fernández, exmanager de Callejero Fino, luego de que el propio cantante lo denunciara por amenazas.
El arresto se produjo en una vivienda del country Maschwitz Club, en Escobar.
Las presuntas amenazas de Fernández, según el relato del cantante, explicarían por qué llevaba una pistola en el buche de su camioneta, lo que llevó a su arresto por portación ilegal de un arma de guerra el mes pasado.
Qué secuestraron en el allanamiento de la casa de “Mauri” Fernández
El procedimiento estuvo a cargo de personal policial del Destacamento Villa La Ñata, dependiente de la Comisaría Tigre 4ª, en el marco de una investigación iniciada en la UFI de Benavídez, a cargo del fiscal Cosme Iribarren.
Según consta en el parte policial, la causa está caratulada como “Amenazas Coactivas” y tiene como denunciante y víctima a Alvarenga Natanael, conocido como Callejero Fino.
Durante el operativo, los efectivos aprehendieron a Fernández e incautaron un Volkswagen Bora, patente JVM-866, y un teléfono celular.
De acuerdo con la información policial, el hombre de 39 años posee antecedentes penales por delitos de robo calificado en poblado y en banda.
La investigación continúa bajo la intervención de la UFI de Benavídez.
La detención de Callejero Fino
El artista fue detenido el 30 de agosto por portación ilegal de un arma de guerra, luego de que la Policía Bonaerense lo interceptara en una camioneta sin identificación y encontrara una pistola Glock calibre 40 con 12 proyectiles en su interior.
El operativo se realizó en el cruce de la calle Italia y la ruta 27, cuando el cantante se dirigía al cumpleaños de J Rei, pareja de María Becerra, acompañado por su primo Steven Joel Rocca. Sin embargo, la situación terminó con Alvarenga detenido con prisión preventiva en la Comisaría Tigre 4ª de Benavídez, debido a antecedentes penales previos por robo calificado.
El viernes 11 de septiembre, el cantante prestó declaración ante la Fiscalía de Benavídez, representado Storto. Al salir, el músico —esposado y escoltado por efectivos policiales— se mostró dispuesto a hablar con los medios, aunque el momento se vio alterado por un inconveniente técnico que impidió la transmisión en vivo.
“Él está bien y entero, además de confiado y expectante. Estamos confiados de que pronto va a recuperar la libertad. Va a contar que está siendo amenazado. Lo hará con pruebas, testimonios. Cuando se meten con tu hijo uno no repara en el límite sin pensar en otra cosa que no sea la familia”, había anticipado el letrado.
