
Luego de denunciar a su expareja, Bautista Cuiña, por un presunto episodio de violencia de género, Juanita Tinelli publicó un descargo en redes sociales que cerró con una contundente frase: «También fui una piba pidiendo ayuda».
La hija de Marcelo Tinelli compartió un extenso mensaje en el que cuestionó las críticas y comentarios que recibió en los últimos días tras la difusión del caso: «Desde lo más humano, y realmente sin entender cuando escuchás ‘queremos saber la verdad’ pero no quieren saber una mier… Quieren opinar. Todos saben todo, todos me conocen», manifestó.
«Vale que todo un país te diagnostique desde un video de 15 segundos. Vale decir que estás loca, que sos psiquiátrica, anoréxica, que sos mala, que sos víctima, victimaria. Que estás mal de la cabeza, que sos esto, que sos lo otro», sostuvo.
En la misma línea, agregó: «Vale inventar, vale exagerar, reírse. Vale opinar de tu cabeza, de tu dolor, de tu forma de reaccionar».
También hizo una reflexión sobre sus propios errores y los momentos difíciles que atravesó: «Yo también me equivoqué, la cagué mil veces. Dije cosas mal. Reaccioné desde lugares horribles. Pedí perdón, me arrepentí. Lloré, me dio vergüenza. Me quise esconder, me odié un poco también».
El mensaje concluyó con una frase que rápidamente generó repercusión en redes sociales: «También fui una piba pidiendo ayuda».
Qué consta en la denuncia policial de Juana Tinelli contra Bautista Cuiña
Según el parte policial, efectivos de la Comisaría Vecinal 13A acudieron a las 5.20 de la madrugada del viernes al boliche Costa 7070, ubicado sobre la avenida Costanera Rafael Obligado, tras una denuncia por un presunto hecho de violencia de género.
Al llegar al lugar, entrevistaron a Juana Tinelli, quien manifestó que su expareja le había dado un golpe en el rostro durante una discusión ocurrida dentro del establecimiento. No obstante, los agentes dejaron constancia de que no presentaba lesiones visibles al momento de la intervención.
El informe señala además que se solicitó la presencia del SAME para asistir a la joven, aunque ella rechazó la atención médica y posteriormente se retiró acompañada por amigos y por su chofer o custodio.
Por otra parte, personal de seguridad recorrió el complejo para localizar a Cuiña, pero no logró encontrarlo. Según indicaron, el joven ya se había retirado del lugar antes de la llegada de la Policía.
Uno de los empleados de seguridad declaró haber observado una discusión entre ambos, aunque aseguró no haber presenciado la agresión denunciada.
La causa quedó caratulada como averiguación de lesiones. Entre las medidas ordenadas por la UFLA Norte figuran el relevamiento de las cámaras de seguridad del boliche, la toma de declaraciones a los involucrados y la implementación de una consigna policial en el domicilio de la denunciante.
