
Dos sectores considerados estratégicos, la energía y la minería, terminaron 2025 con cifras récord tanto en producción como en exportaciones. Los pronósticos apuntan a que la tendencia es “solo el comienzo”, como publicó en sus redes Luis Caputo esta semana al celebrar los números de Vaca Muerta, y que entre ambos generarán US$75.000 millones para 2035.
Ambas actividades, que junto con el campo conforman el tridente en el que el Gobierno apuesta fuerte para la reactivación de la economía y la generación de las divisas que requiere el país, tienen perspectivas exponenciales. Es más, el propio Ejecutivo recalculó el aporte que la energía y la minería le harán a la economía desde este año.
El crecimiento exponencial que se espera no solo responde a los planes de inversión que tienen grandes empresas, en buena parte por el Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI) que ofrece beneficios fiscales, sino también a los precios de las materias primas (oro, plata, litio) en máximos históricos.
Desde el Ministerio de Economía se recalcularon los pronósticos de exportaciones netas (es decir, el saldo que queda tras restarle las importaciones del mismo rubro), tras los máximos del año que pasó.
En un trazado año tras año, espera que la generación de divisas de energía y minería se multiplique por seis: de los US$12.000 millones en 2025 a US$75.000 millones a 2035.
En ese marco, las proyecciones oficiales prevén que en 2026 la balanza combinada crezca 33% hasta los US$16.000 millones, para pasar a US$21.000 millones en 2027 cuando se espera que, finalizado y en operación, el oleoducto VMOS para exportar petróleo desde Río Negro
Un año después, 2028, y con el comienzo de la venta al mundo de gas por barco desde las costas argentinas, se esperan exportaciones netas por US$25.000 millones, lo que sería un salto de 108% respecto del balance 2025.
