
Durante la sesión extraordinaria, Cherniak dijo que espera que los acontecimientos recientes «representen un avance decisivo contra el narcoterrorismo que afecta a la región» y que «abran una etapa que permita al pueblo venezolano recuperar plenamente la democracia, el imperio de la ley y el respeto de los derechos humanos, poniendo fin a la opresión ejercida durante años por el régimen autoritario que hundió a su pueblo en la pobreza y obligó a ocho millones de venezolanos a escapar de su país”.
El representante argentino aprovechó la ocasión para criticar a la OEA por «el silencio» ante la violación a los Derechos Humanos que tenían lugar en Venezuela.
“Hemos sido claros en varias oportunidades que la diplomacia del silencio es inaceptable. Mientras a nivel regional y universal se registraban y denunciaban prácticas que se consideraban terrorismo de Estado y de crímenes de lesa humanidad, el silencio de la OEA retumbaba en nuestras sociedades, haciendo poner en duda el mismo propósito de esta organización», manifestó.
Para Cherniak, «los enormes desafíos generados por los cambios en Venezuela se deben traducir en una acción común para que el flagelo del narcoterrorismo deje de azotar a nuestros habitantes y haya democracia, respeto a los derechos humanos y libertad, permitiendo así una verdadera paz en la región”.
El diplomático reclamó también por la liberación del gendarme Nahuel Gallo, detenido desde diciembre del 2024 por el gobierno bolivariano.
“Hemos insistido, en reiteradas oportunidades, que las constantes violaciones a los derechos y a las libertades de las personas en ese país deberían ser abordadas. En particular, la detención arbitraria y desaparición forzada de ciudadanos venezolanos y de otros países, tales como el argentino Nahuel Gallo», exigió.
«En esto queremos ser enfáticos: a estas situaciones se les debe poner fin. Solicitamos con firmeza la inmediata liberación del gendarme argentino, así como se garantice su pronto y sano retorno al país para reencontrarse con su familia”, enfatizó.
El mismo posicionamiento a favor de la intervención norteamericana había expresado el embajador argentino ante la Organización de las Naciones Unidas (ONU), Francisco Tropepi, durante la reunión del Consejo de Seguridad del organismo.
