
La Cámara de Diputados se prepara para una nueva pulseada entre el Gobierno y la oposición. Unión por la Patria, el Frente de Izquierda, sectores de Provincias Unidas, la Coalición Cívica y fuerzas provinciales pidieron una sesión especial para el jueves 15 de octubre con el objetivo de tratar, entre otros puntos, la derogación del DNU 70/2023. Mientras tanto, La Libertad Avanza analiza convocar a otra sesión para el miércoles 21, con una agenda propia que incluya el endeudamiento familiar y la situación de las personas con discapacidad.
El pedido opositor tiene como uno de sus principales impulsores al radical crítico Pablo Juliano, integrante de Provincias Unidas. El legislador fundamentó la convocatoria en la necesidad de avanzar con medidas para las familias endeudadas, extender hasta diciembre de 2027 la Emergencia Nacional en Discapacidad y dejar sin efecto el decreto firmado por Javier Milei al comienzo de su gestión.
Juliano cuestionó especialmente las consecuencias del DNU sobre la Ley de Tierras, luego del fallo de la Corte Suprema que dejó vigente la derogación de ese régimen.
“Porque una sentencia de la Corte Suprema dejó abierta la posibilidad de que cualquier extranjero se compre ‘una provincia’, como predica el canciller Pablo Quirno. Para esto es necesario rechazar el DNU 70/23, un decreto a todas luces inconstitucional que reseteó la Argentina sin el aval del Congreso”, sostuvo.
El diputado recordó además que el Senado ya rechazó el decreto en 2024, aunque hasta ahora la oposición nunca consiguió reunir en Diputados los votos suficientes para tratarlo.
“En Diputados no pudimos nunca juntar quórum. Creemos que llegó el momento de tomar cartas en el asunto. Si en tres años el Gobierno no envió leyes que suplanten ese DNU, es porque no está interesado realmente en el cuerpo normativo”, planteó.
La oposición busca los votos para alcanzar el quórum y rechazar el DNU 70/23
La convocatoria para el 15 de octubre lleva las firmas de Germán Martínez, Miguel Pichetto, Martín Lousteau, Myriam Bregman, Jorge Fernández, Natalia de la Sota y Mónica Frade, entre otros diputados.
El desafío central será llegar a los 129 legisladores necesarios para abrir la sesión. De acuerdo con los cálculos preliminares de los convocantes, los bloques que respaldan el pedido reúnen alrededor de 121 diputados, por lo que todavía necesitan sumar adhesiones.
Una de las principales incógnitas pasa por Provincias Unidas. Aunque algunos de sus integrantes acompañan la convocatoria, no está garantizado que todo el interbloque se siente en sus bancas.
Entre las presencias que aparecen como más firmes están los cinco radicales críticos, Lourdes Arrieta, Esteban Paulón y Juan Brügge. El resto de los legisladores mantiene discusiones internas sobre qué postura adoptar.
La oposición también mira hacia Argentina Federal, que responde principalmente a los gobernadores de Misiones y Salta, y al MID. Esos votos podrían resultar decisivos, especialmente por el debate vinculado con la emergencia en discapacidad.
En paralelo, Maximiliano Ferraro, de la Coalición Cívica, defendió el rechazo del decreto y sostuvo que no tendría efectos retroactivos sobre las relaciones jurídicas ya consolidadas.
“El posible rechazo del DNU 70/2023 no implica efectos retroactivos ni afecta las relaciones jurídicas que se establecieron anteriormente. El Gobierno tiene la posibilidad de enviar un proyecto de ley para sostener las reformas”, afirmó.
Y agregó: “Argentina lleva demasiados años buscando atajos. Es hora de entender que los atajos institucionales no solo son peligrosos, son ineficaces”.
El Gobierno prepara su propia sesión y también necesita construir una mayoría
Mientras la oposición busca asegurar el quórum para el 15, La Libertad Avanza prepara una estrategia para evitar perder el control de la agenda parlamentaria.
El oficialismo espera el regreso de Javier Milei y de parte de su mesa política desde Francia para terminar de definir los movimientos. Entre los funcionarios que participan del viaje se encuentran Karina Milei y el jefe de Gabinete, Diego Santilli.
La posibilidad que analiza el Gobierno es convocar a una sesión especial para el miércoles 21 de octubre, con dos cuestiones que también impulsa la oposición: el endeudamiento de las familias y la emergencia en discapacidad.
Ambos temas ya atravesaron distintos plenarios de comisión y cuentan con dictámenes. Sin embargo, en el oficialismo admiten que tener dictamen de mayoría no garantiza los votos necesarios en el recinto, debido a las diferencias que existen entre los bloques dialoguistas.
Para comenzar el poroteo, La Libertad Avanza parte de sus 95 diputados, a los que busca sumar los 12 del PRO que conduce Cristian Ritondo y seis radicales alineados con Pamela Verasay.
Ese esquema reuniría 113 legisladores. A partir de allí, la Casa Rosada apunta a conseguir adhesiones entre fuerzas provinciales como Producción y Trabajo de San Juan, representantes de Neuquén y Santa Cruz y otros bloques que suelen negociar voto por voto.
El escenario permanece abierto: varios de los diputados que el Gobierno necesita para su propia convocatoria son los mismos a los que la oposición intenta convencer para sesionar seis días antes.
Las próximas dos semanas estarán atravesadas, así, por una doble negociación. La oposición intentará alcanzar los 129 presentes para avanzar contra el DNU 70/23, mientras el oficialismo buscará reunir una mayoría propia y evitar que sus adversarios le impongan nuevamente la agenda en Diputados.
