
El papa Francisco reapareció este domingo sin que hubiera avisos previos ante fieles en la Plaza de San Pedro, tras su larga convalecencia por los graves problemas de salud que atravesó. Su presencia se dio al finalizar la misa del Jubileo dedicada a los enfermos, en una jornada marcada por la emoción y los aplausos de los presentes.
“Buen domingo a todos, muchas gracias”, expresó el Sumo Pontífice, antes de recorrer parte de la plaza impartiendo bendiciones. La multitud respondió con vítores y gritos de “¡viva el Papa!”, en una escena cargada de fervor religioso.
Una mujer fue la encargada de leer un mensaje en su nombre, en el que saludó “con afecto” a todos los que participaron de la misa y agradeció “de corazón” las oraciones por su salud. Francisco, que continúa su recuperación, envió además un mensaje claro: llamó a no marginar a los enfermos de la sociedad, al considerar que “afrontar juntos el sufrimiento nos hace más humanos”.
