
“No hay mordaza para nadie y no nos asusta, pero no hay ninguna posibilidad de interpelación a (Susana) Montaldo”. Esta advertencia, lanzada días pasados por la legisladora oficialista Carolina Vargas Aignasse, se cumplió con creces en la sesión legislativa de ayer, aunque con un rigor que superó lo anunciado: el oficialismo no solo bloqueó la interpelación a la Ministra de Educación, sino que impidió que el tema fuera siquiera abordado en el recinto. Al término del orden del día, la Legislatura pasó a tratar las mociones de preferencia votadas el pasado 26 de marzo, ocasión en la que el oficialismo, en un descuido técnico, había habilitado debatir la comparecencia de la funcionaria. Sin embargo, al no contar con dictamen de comisión, el proyecto de la radical Silvia Elías de Pérez requería de los dos tercios de los votos para ser analizado sobre tablas, una cifra inalcanzable ante la negativa de la mayoría peronista.
El pedido de interpelación naufragó a pesar de la gravedad de las denuncias contenidas en el informe de Elías de Pérez, que califica la situación como una “emergencia absoluta en educación”. El relevamiento expone un diagnóstico “apabullante”: en Tucumán, el 60% de los alumnos de tercer grado no comprende lo que lee y se estima que el 72% de los estudiantes de primaria no alcanzarán los 180 días de clases obligatorios este año. Asimismo, el informe detalla un “crecimiento exponencial” de adscripciones, con 1.200 docentes destinados a tareas administrativas en organismos externos mientras numerosas aulas permanecen vacantes, provocando situaciones de “acefalía pedagógica”.
Durante el tratamiento de las preferencias, se evidenció el quiebre de la promesa de la bancada del PJ. Si bien Vargas Aignasse había manifestado que “no se le pondría mordaza a nadie” y que se permitiría a Elías de Pérez expresarse en el recinto, la mayoría automática impidió cualquier debate sobre el fondo de la cuestión. Ante este bloqueo, la parlamentaria radical denunció que “el Gobierno le dio la espalda a la educación y a la transparencia”, sosteniendo que la decisión de evitar que la ministra rinda cuentas revela un “profundo oscurantismo en la gestión educativa”.
La parlamentaria también apuntó contra el discurso oficial: “El eslogan ‘la educación primero’, del que hace gala el gobernador (Osvaldo Jaldo), no es más que una frase propagandística. Si realmente la educación fuera una prioridad, no estarían evitando rendir cuentas”. “Esta es una señal clara de que prefieren esconderse antes que asumir responsabilidades. Y, mientras tanto, la educación en Tucumán sigue cayendo”, concluyó.
El informe de la opositora también ponía el foco en el “deterioro edilicio generalizado”, citando casos críticos como la Escuela Patricias Argentinas, con condiciones insalubres, y la Escuela Evita, con obras paralizadas desde 2022. Por su parte, el oficialismo ratificó que su postura fue una decisión política de bloque, reafirmando que no permitirán que Montaldo sea sometida a un cuestionamiento público en el Parlamento.
Fuente: Tendencia de Noticias
