
El ultraderechista Abelardo de la Espriella ganó por poco más de dos puntos las elecciones de Colombia, pero irá a un balotaje contra el izquierdista Iván Cepeda.
Contabilizado el 99,90% de los votos, el postulante del derechista Partido de los Defensores de la Patria obtiene el 43,73% frente al 40,91% del candidato del oficialista Pacto Histórico.
Ambos irán a una segunda vuelta prevista para el 21 de junio.
“Vamos a cambiar la historia de Colombia para siempre”, dijo en un video De la Espriella tras los comicios.
Además, afirmó: “Más de 10 millones de colombianos confiaron en ‘El Tigre’, se unieron a la manada. Vamos a la segunda vuelta para derrotar la tiranía, el absolutismo”.
“Vamos a celebrar esta victoria de los nunca, de los que nunca hemos vivido de la teta del Estado”, es decir, de quienes nunca han ocupado cargos públicos. Hoy más que nunca estamos firmes por la patria”, concluyór en el video, acompañado de su familia desde la caribeña ciudad de Barranquilla.
Más atrás se ubicó la candidata del Partido Centro Democrático, Paloma Valencia, con 6,92. La senadora conservadora anunció que apoyará en la segunda vuelta a De la Espriella.
“De manera personal, como Paloma Valencia, la mujer que quería ser su presidenta, anuncio mi apoyo al doctor Abelardo de la Espriella”, expresó Valencia en su primera declaración tras las elecciones.
Los colombianos votaron este domingo en comicios presidenciales para decidir si renuevan su voto de confianza a la izquierda en el poder o giran con fuerza a la derecha, en medio de la peor ola de violencia en la última década.
La jornada se celebró sin mayores incidentes y en medio de un enorme despliegue de seguridad por temor a hechos de violencia de grupos armados. Para estas elecciones estaban llamados a votar más de 41 millones de ciudadanos.
En total se presentaron 11 candidatos.
Una elección polarizada
Sin posibilidad de reelección, el mandatario Gustavo Petro busca extender su gobierno de izquierda a través de su heredero, el senador Iván Cepeda, de 63 años, en un país muy polarizado.
Cepeda votó en un barrio popular de Bogotá. “Celebraremos el segundo gobierno progresista en Colombia”, sostuvo.
En el polo opuesto está la voz confrontativa contra la izquierda de Abelardo de la Espriella, un excéntrico abogado millonario de 47 años que se hace llamar “El Tigre”. Su símbolo es el saludo militar y promete la muerte o la cárcel para mafiosos.
“Hoy estamos defendiendo la democracia y la libertad de Colombia. Vamos a ganar en primera vuelta para derrotar a la tiranía”, dijo rodeado de escoltas al votar en su ciudad, la caribeña Barranquilla.
La derechista Paloma Valencia, una senadora opositora apadrinada por el poderoso exmandatario Álvaro Uribe (2002-2010), fue la gran derrotada.
“Quiero invitar a Colombia a elegir a la primera mujer presidenta. Es nuestro momento”, afirmó Valencia. La candidata de la derecha tradicional votó en el norte de Bogotá. Quedó muy lejos de su objetivo.
La campaña transcurrió en medio de un clima de polarización y miedo tras mortíferos atentados de guerrillas, el asesinato de un aspirante presidencial y negativas de los principales candidatos a participar en debates.
Petro fue el gran protagonista de una elección dividida entre quienes lo apoyan y quienes lo rechazan.
“El voto debe ser libre y sin presión”, declaró el mandatario al abrir la jornada electoral en el corazón de la capital. Su gobierno significó un quiebre en un país gobernado por élites conservadoras a lo largo de dos siglos.
El mayor rival de Cepeda es De la Espriella, que puntea con una propuesta antisistema. Promete bombardeos, el fortalecimiento de la fuerzas de seguridad y eliminar el tribunal surgido del acuerdo de paz. Admirador de los presidentes de Estados Unidos, Donald Trump, así como del salvadoreño Nayib Bukele y el argentino Javier Milei, plantea construir 10 megacárceles y reducir en un 40% el Estado.
Estados Unidos observa de cerca los comicios, tras los choques contantes entre Petro y Trump que amenazaron la relación entre dos países históricamente aliados. Washington responsabiliza al gobierno por el repunte del narcotráfico. /TN
