
El presidente de La Libertad Avanza en Tucumán, Lisandro Catalán, pidió el derecho a
réplica en el programa El Avispero tras las fuertes acusaciones del concejal Mauricio Argiró, quien lo había denunciado penalmente junto a Federico Pelli. Lejos de esquivar la polémica, Catalán brindó una entrevista que transitó desde el análisis crítico del escenario político provincial hasta un inesperado y profundo quiebre emocional al referirse a los ataques que viene recibiendo.
El verdadero adversario y la trampa política
Para Catalán, las denuncias en su contra no son más que una maniobra para distraer a la sociedad de los problemas urgentes. «Me parece que los tucumanos estamos cayendo en una trampa», advirtió al comenzar su alocución, dejando en claro que las discusiones sobre residencias o remodelaciones de oficinas desvían el eje de lo realmente importante. «Nosotros tenemos, no sé si llamarle enemigo, pero tenemos un adversario muy nítido que es el atraso y el abandono de Tucumán y no nos queremos salir de ese eje», sentenció el dirigente.
La necesidad de aclarar y dar la cara
Frente a las acusaciones presentadas en la Justicia Federal, Catalán explicó por qué decidió salir públicamente a defenderse. «Cuando te meten una denuncia penal en una fiscalía federal diciendo que sos un delincuente, bueno, a mí no me quedó otra alternativa que salir a aclarar lo que pasó dando una conferencia de prensa», afirmó. Además, subrayó su compromiso genuino con el proyecto político, recordando su trayectoria reciente: «Estoy hace dos años y pico viniendo a Tucumán para darle músculo político a La Libertad Avanza. Y no fui candidato el año pasado, así que nadie me puede acusar a mí de haber utilizado esas cuestiones por temas electorales».
El quiebre emocional y el costo personal
El momento disruptivo de la noche llegó cuando, con la voz entrecortada y al borde de las lágrimas, Catalán dejó de lado la estructura política para mostrar su vulnerabilidad. «Hace mucho tiempo que vengo sufriendo agravios de todo tipo, y todas las semanas, cuando vengo a Tucumán y tengo que dejar mi familia… estoy acá porque quiero, porque siento la responsabilidad de hacerlo», expresó visiblemente emocionado. La indignación se apoderó de él al referirse a sus denunciantes: «Que un funcional al sistema de Jaldo, de Acevedo, de Darío Monteros vengan a decirme que yo soy un delincuente porque miento un cambio de domicilio… me parte el alma. Soportar los agravios de estos funcionales al oficialismo que vinimos a combatir«.
Independencia frente al adoctrinamiento
Hacia el final de la entrevista, tras recomponerse, Catalán lanzó una advertencia clara sobre la postura innegociable de su espacio político y su negativa a ser manipulados. «Estamos acostumbrados a que el oficialismo en Tucumán tenga adoctrinada a la oposición. A nosotros no nos pueden adoctrinar porque no tenemos contratos, porque no tenemos organismos que dependan de nosotros, porque no tienen nada para apretarnos», concluyó, reafirmando que La Libertad Avanza continuará yendo a fondo porque, según sus propias palabras, tienen «un compromiso con los tucumanos».
Fuente: Enterate Noticias
