
Los comentarios de Mario Pergolini en su programa Otro Día Perdido (El Trece) no parecieron un chiste ni mucho menos cuando banalizó un asesinato ocurrido en México, y rápidamente generaron un fuerte rechazo. Lo que en otro contexto podría haberse interpretado como humor ácido, en este caso fue percibido por muchos como un exceso, sobre todo por la gravedad del hecho al que hacía referencia.
El momento se dio en una charla con Evelyn Botto, en el marco de un intercambio que, con el correr de los minutos, fue subiendo de tono. «¿Hay video?», preguntó ella. Ante la respuesta afirmativa del conductor, la novia de Fede Bal agregó: «Está decidido entonces, cuando venga Carmen Barbieri voy a usar chaleco anti balas».
Pergolini procedió a relatar la grabación y luego, con ironía, expresó: «Y bueno, en el fondo estaría pensando: me ahorré un regalo para el Día de la Madre…».
Después de ese episodio, la pareja de Bal tomó la palabra en SQP (América TV) y marcó una clara distancia respecto de lo ocurrido. En su intervención, dejó en evidencia su incomodidad con el comentario y fue tajante al señalar que no compartía ese tipo de humor, especialmente cuando se trata de temas sensibles.
“Fueron días movidos. Estaba buscando la manera, la forma; hablé con muchísimas mujeres desde el lunes, cuando me empezó a llegar la noticia, y en realidad no sé cómo construirlo. Lo que me toca es pedir disculpas y hacerme responsable de lo que me corresponde: haber formado parte de una puesta en escena en la que se hicieron chistes a partir de un crimen», se disculpó Evelyn.
Además, enfatizó su pedido de disculpas y buscó dar contexto a lo ocurrido, explicando que la situación formó parte de una dinámica habitual del ciclo, aunque reconoció que eso no la exime de responsabilidad: «Pasan muchas cosas con respecto a esto. Lo que hablé con muchas mujeres tiene que ver con hacer chistes sobre las suegras: es parte de un guion. Como también la línea general del programa es picante, incorrecta, dije: ‘Mi responsabilidad, y por lo que quería pedir disculpas, es que podría haber elegido no hacerlo, hacerme a un lado’. No lo hice porque no me di cuenta».
«No me doy cuenta de que, al hacer este chiste, termino avalando algo que es muy grave. También, hacer humor a partir de que una mujer mate a otra, si es un femicidio, tiene que ver con el vínculo de tensión que se crea alrededor de suegra y nuera, que es otra forma de micromachismo, relacionada con generar peleas entre mujeres. Eso lo vi después», se lamentó sobre la gravedad de los hechos y que tomó dimensión del impacto de lo ocurrido recién con el paso de las horas.
«No fue gracioso para mucha gente, y lo entiendo», concluyó en su descargo.
