
Gerard Piqué tuvo un 2022 muy agitado. Se separó de Shakira, encontró el amor en los brazos de Clara Chía Marti y el fin de semana jugó su último partido en el Camp Nou, un hecho que lo tiene muy sensible. Después de haberse puesto de acuerdo con su ex en lo que respecta a la mudanza de sus hijos, decidió dar una entrevista en la que anticipó los cambios que hará en su vida a partir de ahora.
En diálogo con su amigo Ibai Llanos, el deportista sostuvo que empezará a gozar de “los excesos”, en referencia a las salidas nocturnas, el alcohol y esos alimentos que antes no podía ingerir por su dieta deportiva.
“Hacía tiempo que no hablaba. Ahora estoy libre de decir, ya no es eso de tener que estar encasillado y responder lo que toca. He disfrutado muchísimo de mi carrera futbolística, pero ahora tener la libertad de no estar cada día entrenando ni los fines de semana ocupados con partidos, me va a dar la oportunidad de centrarme en otras muchas cosas que quiero hacer”, precisó.
Gerard Piqué le dijo adiós al fútbol para llevar “una vida normal”
Piqué aclaró que retomará las fiestas porque ya no le afecta el qué dirán. “Todo tiene un balance en la vida. Yo he tenido una carrera de casi 20 años y me he cuidado. Es obligatorio. Si no sales de fiesta durante cinco años… hay algo oscuro. Da igual si eres futbolista o eres camarero. Me he dedicado a eso: a exprimir cada día de mi vida como si fuera el último, porque me lo estaba pasando bomba. Y espero, ahora que me he retirado, seguir viviendo de esta manera”, dijo.
Por último, remarcó que su único objetivo es tener un poco de vida social, la que este año perdió tras ponerle punto final a su historia de amor con la cantante colombiana. “A mí me gusta jugar al límite. Tengo la oportunidad de vivir una vida que merece mucho la pena. Cada día me despierto por la mañana y la primera frase que digo es: ‘Soy un privilegiado’”, cerró con la ilusión de que los paparazzi dejen de molestarlo.
