
La interna en el bloque de La Libertad Avanza (LLA) sumó un nuevo capítulo de tensión tras las explosivas declaraciones de la senadora Patricia Bullrich contra la vicepresidenta de la Nación,Victoria Villarruel. El conflicto se originó a raíz de la decisión de la titular del Senado de permitir que la legisladora opositora, Anabel Fernández Sagasti, participe y vote de manera virtual en la próxima sesión, debido a su avanzado estado de embarazo.
El cruce por el reglamento y el «privilegio» a la oposición
Para Bullrich, la medida adoptada por Villarruel mediante el Decreto DPP N°66/2026 no solo es irregular, sino que sienta un precedente peligroso para el funcionamiento de la Cámara Alta. “Lo que hizo la vicepresidenta es un mamarracho jurídico; está queriendo torcer la realidad”, afirmó la senadora. Según Bullrich, el reglamento del Senado no contempla la modalidad de voto a distancia para estos casos y acusó a Villarruel de atribuirse «poderes monárquicos».
El decreto en cuestión permite que Fernández Sagasti se conecte desde la Legislatura de Mendoza, otorgándole a su participación el mismo valor que el de un legislador presente para el quórum y la votación de la Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada. “Villarruel atentó contra el reglamento, que es algo que no se puede tocar, y mucho menos ella que no es senadora. Se pasó cuatro pueblos”, remató la jefa de la bancada oficialista.
Cruces por la soberanía y la propiedad privada
Más allá de la disputa interna, Bullrich también salió al cruce de las críticas de la diputada de Unión por la Patria, Victoria Tolosa Paz, respecto al proyecto de ley que facilita la venta de tierras a extranjeros. La senadora defendió la iniciativa y minimizó los cuestionamientos sobre la pérdida de soberanía. “Tolosa Paz confunde soberanía con un título de propiedad. En esas tierras rige la ley argentina y asiste la policía argentina”, afirmó.
En ese sentido, Bullrich trazó una distinción tajante sobre dónde reside verdaderamente el peligro para la soberanía nacional. “Un conflicto de soberanía es donde no rige la ley ni la Constitución, como en las Islas Malvinas o en la base militar china en Neuquén que facilitaron los Kirchner”, argumentó. Asimismo, recordó su gestión en Seguridad al mencionar que en Rosario, debido al avance del narcotráfico, hubo periodos donde «no regía la Constitución, sino la ley narco».
Tensiones con Brasil y el horizonte electoral
En el plano internacional, la senadora se refirió a la crisis diplomática con Brasil, luego de que el gobierno de Lula da Silva decidiera rebajar el vínculo con Argentina al nivel de encargado de negocios. Aunque calificó la situación como «grave», Bullrich evitó hacer autocrítica y apuntó contra el mandatario brasileño: “Brasil no tiene que victimizarse. Si Milei va a una campaña de Bolsonaro es intromisión, pero si Lula hace política en todo el continente, no lo es. Midamos con la misma vara”.
Finalmente, al ser consultada sobre el futuro político de la coalición y la posible reelección de Javier Milei, Bullrich se mostró alineada con la continuidad del proyecto libertario. Incluso, dejó abierta la puerta a un cambio de rol en el Ejecutivo de cara al próximo turno electoral. “No descarto ser la vicepresidenta; estoy esperando a que venga Scaloni y me diga dónde jugar. Espero que no me mande al banco”, concluyó con ironía.
