
Adolescentes y jóvenes serán este año los representantes tucumanos que integrarán la delegación oficial del Ente Cultural de la Provincia que representará a Tucumán en el Festival Nacional de Folclore de Cosquín, la cita anual más importante del género en la edición 65.
Por tal motivo en la mañana del martes visitaron el Salón Blanco de la Casa de Gobierno donde fueron recibidos (antes de viajar a tierras mediterráneas) por el gobernador Osvaldo Jaldo y gran parte de su Gabinete.
“Nos sentimos muy contentos y emocionados que este grupo de jóvenes tucumanos vayan a representarnos en Cosquin porque pueden llevar cultura, historia, tradición, folclore a otras provincias y nos hacen muy bien a todos los tucumanos”, aseguró el gobernador Osvaldo Jaldo.
Este año la particularidad de la delegación tucumana es que la integrará la Pachamama Catalina Colque. “A usted Pachamama (le pido) que no se encariñe allá y vuelve a Tucumán porque la queremos mucho y la necesitamos porque los valles calchaquíes depende de usted”, bromeó el Primer Mandatario.
Acompañaron a Jaldo los ministros de Educación, Susana Montado, Desarrollo Social, Federico Masso, Seguridad Eugenio Agüero Gamboa, Gobierno y Justicia, Regino Amado, el presidente del Ente de Cultura Humberto Salazar y el presidente subrogante de la Legislatura, Sergio Mansilla. También estuvieron la vice de Turismo Elena Frías Silva, el secretario gral gobernación Federico Nazur, entre otros.
Sobre el escenario participarán 42 artistas de entre 16 y 22 años (28 bailarines, ocho músicos y seis cantantes), que fueron seleccionados tras varias instancias competitivas en audiciones abiertas y con participación de representantes de todas las regiones de la provincia.
Para esta edición la propuesta se llama “Siempre Tucumán” y busca, además de honrar el legado del folclore tucumano, demostrar que los jóvenes no sólo heredaron la riqueza de nuestras costumbres sino que la proyectan hacia nuevos horizontes. La dirección general está a cargo de Oscar Zamora, mientras que la musical tiene como responsable a Ariel Alberto y la parte coreográfica, a Omar Jiménez.
