
Lali Espósito sorprendió al público durante el segundo show de Rosalía en el Movistar Arena con una confesión inesperada y desopilante. La artista argentina fue una de las invitadas de lujo de El confesionario, el espacio que la cantante española comparte con distintas figuras durante sus presentaciones, y aprovechó la ocasión para revelar una divertida anécdota personal que, según aseguró, nunca había contado.
Con su característico humor y sin filtro, Lali adelantó que estaba dispuesta a abrirse por completo frente a Rosalía. «Voy a confesar cualquier cosa, cualquier barbaridad», comenzó diciendo la estrella pop. Luego, dejó en claro que se trataba de una historia inédita: «Esto no lo he contado y tenía que tenía que decirlo. Esto de verdad que no lo he contado. Tiene que ver con un compatriota tuyo».
Antes de entrar en detalles, la cantante aclaró que, a diferencia de otros invitados que suelen aprovechar el espacio para hablar de sus exparejas, ella iba a hacer una confesión sobre sí misma. «Yo hoy voy a hablar mal de mí misma. Me voy a confesar y me voy a tirar a tierra», continuó.
Y siguió: «Tiene que ver con una persona de tu país. Salí con mucho español y mucha española, así que no vengan acá a sacar conclusiones, cuentas de quién es. Puede que no sepan. Pues ya los conozco a estos».
«Yo salía con una persona de España. Y yo soy una persona muy generosa como buena argentina, viste que no tenemos un mango, pero te invito el mate, la cosa, la cena. Invito a esta persona que tenía un muy buen pasar. La invito yo, sudaca, que cobro en pesos. Invito a esta persona a un hotel, a pasar una hermosa noche de hotel. Yo garpaba todo, Rosi», remarcó.
«Estábamos ahí, qué sé yo, pasándola bien y de pronto esta persona se prende lo que se dice un porrito que está mal adentro de una habitación de hotel. Vayan ustedes imaginándose el caos que es. Pero esta persona le chupó un huevo. Se prendió su cigarrillo. Yo me voy a bañar y cuando salgo de bañarme, estoy ahí tirada, haciéndome la diosa, qué sé yo, en remerón. Desnuda y en remerón. Ese era mi look. Y de pronto, haciéndome la diosa, empiezo a ver por el rabillo del ojo un fuego», agregó.
La artista continuó con el relato y describió el momento de desesperación que vivió al notar que la habitación comenzaba a incendiarse: «Fuego, llama, humo negro, todo. Y de pronto, cuando me quiero dar cuenta, está la habitación prendiéndose fuego. A lo que salgo corriendo en coño. No sé cómo explicarlo. Salgo corriendo desnuda y en remerón. Y salgo corriendo a pedir ayuda».
Entre risas, Lali cerró su confesión con una autocrítica por la decisión que tomó después del episodio: hacerse cargo del costo de los daños ocasionados: «La cuestión, lo que voy a confesar acá es que yo fui una idiota que pagué una cuenta de un destrozo de una persona y que nunca me devolvió un mango. Mira qué generosa que fui. Rosalía».
Además, remarcó la enorme suma que tuvo que afrontar y volvió a bromear sobre su gesto de generosidad: «Ni un centavo. Ahí tenés. Tanto tanto se ha dicho del pueblo argentino. Mirá si si seremos generosos los argentinos. Y ni un peso. Nada, nada, nada. Me llegó una cuenta que decía: ‘Alfombrado nuevo, sillón, mesa de noche’. La de la habitación entera. La habitación entera, en euros, negra, en euros».
Por último, Lali resumió la enseñanza que le dejó aquella situación con una frase cargada de humor: «Las cosas que uno hace por amor. Ahí la boluda fui yo igual, eh».
