
Las familias de los rehenes israelíes y miles de simpatizantes marcharon hacia Jerusalén este viernes, aumentando la presión sobre el gobierno para asegurar su liberación casi seis semanas después de que militantes de Hamas los secuestraran y los llevaran a Gaza.
La procesión salió de Tel Aviv hace tres días y en este punto se extendió unos kilómetros.
Por otra parte, el papa Francisco se reunirá la próxima semana con familiares de rehenes israelíes retenidos por militantes de Hamas en Gaza, informó una fuente el viernes en diálogo con la agencia de noticias Reuters.
Por su parte, el número dos del Vaticano, el cardenal Pietro Parolin, comentó que la Santa Sede creía que su liberación y un alto el fuego -que Israel descartó hasta ahora- eran dos «puntos fundamentales» para resolver la crisis.
