
Esta semana, en LAM (América TV) explotó la bomba que confirmó una de las relaciones menos pensadas del ambiente: Guillermina Valdés y Santi Maratea comenzaron una relación amorosa, fueron vistos el día de San Valentín, y el romance está cada vez más afianzado.
Más allá de que la ex de Tinelli haya dicho que sólo son amigos, al igual que el influencer, este viernes Andrea Taboada disparó una prueba contundente que confirma que el romance está súper avanzado.
«El papá de Maratea, que reúne gente para las personas familiares, algo así como coaching, ofreció una comida, y contó en ese momento que hace cinco meses comenzó la relación», dijo la angelita.
«En octubre empiezan a tener el vínculo «solidario», y además se conocieron en «Quién es la máscara», sumó y además reveló que «cuando los encontraron en la hamburguesería se querían matar»
«Para mi no duran dos minutos», dice Yanina Latorre y aseguró que «es un chongo para Guillermina». ¿Será así o el romance de Guille y Santi se convertirá en algo sólido?

Guillermina Valdés enfrentó los rumores de romance con Santi Maratea: «Nosotros somos…»
En las últimas horas, Guillermina Valdés quedó envuelta en un romance. Según contaron en Intrusos (América TV), la actriz estaría viviendo una historia de amor con Santi Maratea.
«Pasaron juntos San Valentín y, hace unos días, él estuvo en Mar del Plata, donde ella está haciendo temporada», señaló Maite Peñoñori en el programa de Flor de la V.
Este jueves en Intrusos, Guillermina enfrentó las versiones que indican que están viviendo un amorío con Maratea. «Estuve tres días en Buenos Aires porque tenía que llevar a Lolo y salimos a la noche, pero no estábamos celebrando San Valentín», explicó.
Al ser consultada sobre la posibilidad de un romance con el influencer, la actriz fue tajante. «¡No! ¡Nosotros somos amigos! ¡Re amigos!», remarcó la ex de Marcelo Tinelli.
Ante la insistencia del cronista, Guillermina mencionó que el vínculo nació cuando eran compañeros en La Máscara, en Telefe. «Nos conocemos desde la máscara. ¡Somos amigos!», concluyó.
