
Jennifer Aniston siempre resaltó no solo por su talento sino también por ser una de las caras más bonitas de Hollywood. Desde los noventa, que saltó a la fama interpretando a Rachel en Friends, su rutina de belleza fue una de las más compartidas por las revistas del corazón. De hecho, en aquel momento se supo que llevaba todos los días la misma ensalada para compartir en el set.
Su vida rutinaria fortaleció los buenos hábitos que ahora comparte con el mundo. Cabe destacar que, además de ser embajadora de algunas marcas de bienestar, tiene una línea de productos para el cabello, convirtiéndose así en empresaria, además de actriz.
Si bien para ella la belleza consiste en “aprender a amar cada parte de ti misma”, ella está muy atenta a lo que consume y cómo lo hace. “Tenemos que ser muy conscientes y prestar mucha atención a lo que introducimos en nuestro cuerpo. Y a cómo dormimos, cómo comemos y cómo nos cuidamos”, le contó a la revista People.
Los secretos de la rutina de belleza de Jennifer Aniston
Los días de Jennifer Aniston empiezan con un vaso de agua caliente con limón, con un café con leche chico y stevia. En otra entrevista a Elle, les confió que, para alcanzar la energía necesaria para el día, en los desayunos come palta y huevos con un poco de aceite de coco y avena con claras de huevo batidas. También elige los jugos con “algún tipo de proteína pura, plátanos, arándanos, cerezas congeladas, stevia, una mezcla de vegetales verdes, polvo de maca y un poco de cacao”, le dijo a Well + Good.
También mencionó un producto que se encuentra cada vez más en los botiquines argentinos, al cual incluso le pone la cara en la campaña: “Hay un péptido de colágeno que me encanta; ¡he notado la diferencia! Mis uñas están más fuertes y mi piel luce más sana… radiante. Es como si trabajara desde adentro hacia afuera”.
Sus almuerzos los resuelve de manera sencilla, teniendo siempre todo listo. “Algo bastante básico, algún tipo de verduras con ensalada y proteínas”, señaló durante la entrevista que le hicieron en Elle. ”Siempre tengo verduras crudas cortadas en un recipiente de plástico. Los huevos duros siempre son una buena opción para tener en el refrigerador, así como una gran lechuga mantecosa. También incluyo proteínas, como pollo desmenuzado», le detalló a Yahoo Food.
A veces decide un plato polémico: una hamburguesa de pollo envuelta en una hoja de lechuga, según le confió a Harper’s Bazaar. Sin embargo, tiene dos límites: “No me gustan las remolachas. Y tampoco encontrarás caviar. No, no se puede adquirir ese gusto por mucho que la gente diga lo contrario”, aseguró.
Entre comidas, infaltable el agua y algún bocadillo saludable, como una manzana con mantequilla de maní o un puñado de almendras o una taza de sopa. A la hora de la cena, apela a la creatividad sin abandonar la premisa de una verdura y una proteína. Aunque también hay lugar para margaritas sin azúcar y, cuando se junta con amigos, propone un pizza party con cata de vinos.
“Todos pueden participar y preparar sus propias pizzas. Una amiga trae dulces y postres; otros traen vino. Un año, una amiga trajo toda la masa de pizza que usamos para la fiesta, ¡fue muy divertido!”, recordó en diálogo con Yahoo Food.
A pesar del detalle con el que controla su rutina de la mano del ejercicio, el yoga y el ayuno intermitente, admite: “No dejo que mis hábitos alimenticios se descontrolen hasta el punto de necesitar un reinicio. Mi filosofía general es comer sano”.
“Es bastante claro: comer tantas frutas y verduras orgánicas como sea posible, mantener bajo el consumo de azúcar, beber muchísima agua y dormir bien. Me permito darme un capricho de vez en cuando… Ya no me impongo reglas”, expresó con sinceridad.
