
La salida de Vicky Xipolitakis de Cortá por Lozano después de cinco años no pasó inadvertida y ya empezó a generar ruido en los pasillos de Telefe. Fue la propia Vero Lozano quien confirmó esta semana que la mediática deja su histórico lugar en el panel para encarar un nuevo desafío televisivo: sumarse a Ariel en su Salsa, donde compartirá equipo con Mica Viciconte, una figura conocida por su carácter frontal y sin filtros.
Según pudo se comenta, el cambio de aire no habría sido tan sencillo para Xipolitakis. En Sálvese Quien Pueda (América TV), Martín Salwe aseguró que “Vicky está odiada, porque quería quedarse ahí”, dejando en claro que la decisión no habría sido del todo voluntaria. En la misma línea, Majo Martino reveló que habló directamente con la protagonista y contó: “Me dijo que están todos muy apenados por su salida”, dando a entender que su partida generó tristeza dentro del equipo que integró durante años.
Con este panorama, la notera del ciclo que conduce Sabrina Rojas -en reemplazo de Yanina Latorre, ausente por vacaciones- salió a buscar la palabra de las protagonistas para despejar —o confirmar— los rumores de tensión. Al cruzarse con Vicky Xipolitakis, fue directa y le preguntó por su futura convivencia laboral con Mica Viciconte, sobre quien circulan versiones de cierto malestar por su incorporación.
Lejos de alimentar el conflicto, la griega optó por un tono conciliador y respondió: “A Mica la vi y la conozco muy poco, pero por lo poco que la vi está todo bien. Yo vengo a trabajar con la mejor energía y respeto. Yo no tengo problema con nadie”. Fiel a su estilo, se mostró sonriente, positiva y dispuesta a empezar esta nueva etapa sin conflictos.
Sin embargo, del otro lado, las declaraciones de Mica Viciconte no terminaron de despejar las dudas. La panelista explicó cómo se enteró de la llegada de Vicky al programa y fue tajante: “Me enteré que se suma al panel cuando me hicieron una nota. Yo solo soy una empleada que trabaja esté quien esté. No tengo ningún problema”.
Ante la repregunta sobre cómo le caía la presencia de Xipolitakis, Viciconte mantuvo su postura y, sin vueltas, expresó: “No la conozco en el ámbito laboral porque nunca compartimos, pero no tengo problema”. Y para cerrar, intentó bajar el tono de los rumores: “Es mentira que estoy odiada con su llegada, para nada”.
Pese a los intentos de ambas por mostrarse cordiales, el tono medido y las respuestas cortantes de Viciconte dejaron una sensación difícil de ignorar. Mientras Vicky apuesta a la buena energía, las versiones de una posible interna comienzan a tomar fuerza y despiertan expectativa.
Ahora, todas las miradas estarán puestas en lo que ocurra al aire. ¿Lograrán mantener la armonía frente a cámara o la tensión terminará filtrándose con el correr de los programas? El tiempo —y la convivencia televisiva— tendrá la última palabra.
