
El martes 4 de agosto, tras 15 horas de detención, Facundo Moyano recuperó la libertad aunque quedó imputarlo por lesiones leves y privación ilegítima de la libertad en un contexto de violencia de género contra su pareja, Candela Arizaga.
Y mientras la Justicia avanza con la investigación para tratar de determinar qué fue lo que ocurrió en el departamento ubicado sobre Avenida del Libertador, Moyano volverá poco a poco a su vida normal aunque sujeto a condiciones.
Según trascendió, antes de firmar la excarcelación, las autoridades le detallaron al ex Diputado, una serie de medidas que deberá cumplir sin excepción para poder seguir en libertad. La primera tiene que ver con una regla básica para estos casos: fijar domicilio y presentarse cada vez que la Fiscalía y el Juzgado lo requieran.
La segunda medida es una restricción perimetral sobre la denunciante: no podrá acercarse a menos de 300 metros. Tampoco podrá contactar a Candela por ningún medio durante el tiempo que dure el proceso penal.
Por último, se le exige evitar el contacto con los medios hasta nuevo aviso. Quizás por este motivo fue que se negó a realizar declaraciones ante los cronistas que lo esperaban a la salida de la comisaría aunque sí llegó a decir que el tema ’estaba aclarado’. /Pronto
