
Mauricio Macri no está tranquilo. Elige no creer ninguna encuesta y desconfía de la atmósfera que le transmiten sus conversaciones con el círculo rojo. Hizo todo lo que pudo detrás de escena para que Patricia Bullrich sea la ganadora de la interna con Horacio Rodríguez Larreta. A casi una semana de las PASO, medita su decisión final: ¿le dará su apoyo en público rompiendo la neutralidad?
El lunes es el día clave: el expresidente será entrevistado en TN por Joaquín Morales Solá y dirá su expresión más contundente sobre la oferta electoral de Juntos por el Cambio. En una semana de tensión total por el movimiento de Vidal hacia Larreta, cualquier cosa puede pasar. “Será lo que me salga del estómago. Lo que crea que es correcto”, responde en la intimidad.
El enojo de Mauricio Macri con María Eugenia Vidal
Eso se vio en su reacción durante una recorrida por San Nicolás. “Vos no podés mandar el 95% de tu ejército para un lado y después aliarte con el enemigo”, dijo -sin disimular de qué lado de la trinchera está- a un dirigente político bonaerense que lo vio el jueves. “Hay que ser más responsables”. Macri pretendía para Vidal la misión de ordenadora del día después. Su prescindencia de apoyos permitía proyectarla como el nexo que uniría las partes destruidas de esta interna salvaje a partir del 14 de agosto.

Eso ya no pasará y es una incógnita qué figura podría ofrecer ese servicio en la cúpula del PRO. Después de definirse, Macri va a desaparecer de escena hasta la veda electoral. No estará en los cierres de campaña salvo el de la Ciudad. A pesar de que llegó el domingo pasado de un largo viaje y su agenda preveía quedarse en la Argentina hasta la elección, volverá a subirse a un avión para dar su última clase de dos horas en un seminario sobre liderazgo en la Universidad Barna de República Dominicana. Viajará el martes por la tarde y estará apenas unas horas en Santo Domingo. La madrugada del viernes, cuando la campaña ya sea historia, aterrizará en Buenos Aires. En su entorno dicen que quiso cambiar la fecha de su clase pero no pudo. Raro.
En el medio se teje una trabada búsqueda de acuerdos mínimos desde acá hasta el domingo, pero el trabajo es agotador. Algunos ejemplos:
.El lunes está planificada una caminata conjunta como último acto de campaña de Jorge Macri en la Ciudad. Es una rutina practicada mil veces por el PRO en su recta final, pero esta vez, nadie la da por confirmada a pesar de que faltan apenas horas. La discusión por qué comuna sería la recorrida divide los intereses de Bullrich y Larreta (no es lo mismo caminar por Recoleta -voto duro de Patricia- que por Villa Urquiza -donde el jefe de Gobierno está más cómodo). Bullrich se pregunta por qué le haría el favor a Larreta de caminar la Ciudad con él si tiene encuestas que la dan arriba en CABA. En el entorno de Jorge Macri, se hacen preguntas parecidas.
.La sede unificada: Este sábado desde el espacio de Patricia confirmaron que esperarán juntos los datos finales de las PASO.
