
Adrián Maravilla Martínez le sigue dando alegrías a los hinchas de Racing: marcó un gol muy importante porque puso el segundo en la victoria ante Cruzeiro por 3-1 en la final de la Copa Sudamericana al empujar la pelota al fondo de la red tras un centro de Maximiliano Salas y alcanzó a Yuri Alberto como el máximo artillero del certamen. A los 74 de juego se retiró en camilla tras un gran desgaste físico e ingresó Roger Martínez.
Después de Gastón Martirena pusiera en ventaja a los de Avellaneda (antes le habían anulado un gol que hizo tras una asistencia del propio Maravilla), Salas desbordó por la izquierda y mandó el centro al medio del área, por lo que Martínez solo tuvo que darle un pase la red, ya con Cássio sin chances de reaccionar, en una definición clásico de un goleador.
Con este tanto, el exdelantero de Instituto, quien arribó en el mercado de pases de verano tras una gran temporada en el conjunto de Córdoba, continúa haciendo crecer sus buenas estadísticas con la camiseta celeste y blanca ya que llegó a 29 goles en 47 partidos, todos en esta temporada.
El atacante que tiene una dura historia, ya que hasta llegó a estar preso, es una de las máximas figuras del equipo de Gustavo Costas y tiene la particularidad de que, a excepción de la semifinal ante Corinthians, marcó en todas las instancias de la Copa. De hecho, a los únicos equipos que no pudo anotarles fue al que dirige Ramón Díaz y a Bragantino, pero luego festejó ante todos.
