
Con el fin de brindar información clara sobre consumos problemáticos y promover el pensamiento crítico frente a creencias erróneas o estigmatizantes, la Dirección de Niñez y Juventud de la Municipalidad de San Miguel de Tucumán enumeró una serie “mitos y realidades” vinculados a esta temática.
La iniciativa forma parte de la campaña de prevención y concientización organizada por esa repartición para todo el mes, en el marco del Día Internacional contra el Uso Indebido y Tráfico Ilícito de Drogas que se conmemora el 26 de junio.
Creencias y hechos
Mito: «Todos consumen alcohol o drogas.»
Realidad: La mayoría de las veces se sobreestima cuánto consumen los demás. Muchas personas adolescentes eligen no consumir o hacerlo de forma ocasional.
Mito: «Si es legal, no hace daño.»
Realidad: La legalidad no determina el riesgo. El alcohol y el tabaco son sustancias legales y pueden producir graves consecuencias para la salud.
Mito: «Solo se vuelve adicto quien consume todos los días.»
Realidad: Los consumos problemáticos pueden desarrollarse de distintas maneras. No dependen únicamente de la frecuencia, sino también del impacto que generan en la vida de la persona.
Mito: «Consumir me ayuda a resolver mis problemas.»
Realidad: Algunas sustancias pueden generar alivio momentáneo, pero no solucionan los problemas y, muchas veces, terminan agravándolos.
Mito: «Si un amigo consume, lo mejor es dejar de hablarle.»
Realidad: El aislamiento suele empeorar las situaciones. Escuchar, acompañar y buscar ayuda son formas más efectivas de apoyo.
Mito: «Mezclar bebidas alcohólicas evita emborracharse.»
Realidad: Lo que aumenta el riesgo es la cantidad total de alcohol consumida. Mezclar bebidas no evita la intoxicación.
Mito: «Las bebidas energizantes neutralizan el alcohol.»
Realidad: No eliminan los efectos del alcohol. Pueden hacer que la persona se sienta más despierta, pero los riesgos continúan presentes.
Mito: «Los consumos problemáticos aparecen porque alguien tiene poca voluntad.»
Realidad: Intervienen múltiples factores: personales, familiares, sociales, emocionales y culturales.
Mito: «Pedir ayuda es señal de debilidad.»
Realidad: Reconocer una dificultad y buscar apoyo es una conducta de cuidado y fortaleza.
Mito: «Solo hay riesgo cuando se consumen drogas ilegales.»
Realidad: Los consumos problemáticos pueden involucrar sustancias legales, medicamentos, alcohol, tabaco o incluso conductas que afectan significativamente la vida cotidiana.
Mito: «Las drogas son solamente las sustancias ilegales.»
Realidad: Droga es toda sustancia que, al ingresar al organismo, produce cambios en el funcionamiento del cuerpo o de la mente. Existen drogas legales (alcohol, tabaco, algunos medicamentos) e ilegales.
Mito: «Las drogas legales son menos peligrosas que las ilegales.»
Realidad: La legalidad no determina el nivel de riesgo. El alcohol y el tabaco son sustancias legales y se encuentran entre las que generan mayores daños a nivel individual y social.
Mito: «Si un medicamento fue recetado por un médico, puedo compartirlo con otras personas.»
Realidad: Los medicamentos deben utilizarse únicamente bajo indicación profesional. Lo que es adecuado para una persona puede resultar perjudicial para otra.
Mito: «Tomar alcohol no es consumir una droga.»
Realidad: El alcohol es una droga psicoactiva porque modifica el funcionamiento del sistema nervioso central, afectando la percepción, el juicio y la conducta.
Mito: «Fumar cigarrillos electrónicos o vapear solo produce vapor de agua.»
Realidad: Muchos dispositivos contienen nicotina y otras sustancias químicas que pueden afectar la salud y generar dependencia.
Mito: «La marihuana no genera dependencia.»
Realidad: Algunas personas pueden desarrollar dependencia o dificultades para controlar el consumo, especialmente cuando éste es frecuente y comienza a edades tempranas.
Mito: «Si una sustancia es natural, no hace daño.»
Realidad: Existen numerosas sustancias naturales que pueden ser perjudiciales. El origen natural no garantiza seguridad.
Mito: «Probar una sustancia una sola vez es totalmente seguro.»
Realidad: Toda experiencia de consumo implica algún nivel de riesgo, que dependerá de la sustancia, la cantidad, la edad, el contexto y las características de la persona.
Mito: «Mezclar alcohol con bebidas energizantes disminuye los efectos del alcohol.»
Realidad: Las bebidas energizantes no reducen la cantidad de alcohol en sangre. Pueden generar una falsa sensación de control y aumentar conductas de riesgo.
Mito: «Solo quien consume todos los días puede tener problemas.»
Realidad: Los riesgos también pueden aparecer en consumos ocasionales, especialmente cuando se realizan en grandes cantidades o en situaciones peligrosas.
