
José Mourinho no se guardó nada después de la victoria por 4-1 de Real Madrid a Leipzig, dirigido por el argentino Martín Demichelis. El portugués cuestionó que su equipo llegue al clásico contra Barcelona con menos horas de recuperación y defendió a Vinicius, que fue reemplazado entre silbidos.
“De momento, estamos perdiendo 24 horas de reposo, pero ahí vamos”, lanzó Mou. El conjunto de Hansi Flick jugó su partido de Champions League el martes y perdió 4-2 ante el Paris Saint-Germain como visitante. En cambio, los madrileños lo hicieron un día después ante los alemanes.
El entrenador también habló de la designación arbitral para el derbi, en la que Juan Martínez Munuera sería el juez principal. Prefirió no entrar en especulaciones, pero dejó en claro su malestar con que se sepa antes de que sea oficial: “No creo que sea verdad, porque es una información que llega antes del partido. Si es así, no me gusta, pero no me refiero al árbitro”.
Ante Leipzig, Vinicius tuvo otro partido discreto: dejó la cancha a los 70 minutos y fue reemplazado por Yan Diomande. El brasileño se fue serio y se retiró entre los silbidos que caían desde las tribunas.
“El cambio no es un cambio de un entrenador que no está contento, es de un entrenador que tiene un banquillo rico, que yo sabía que podía dar otra velocidad al partido con gente como Yan o como Endrick”, explicó.
Mourinho reconoció que espera más del delantero, pero valoró su aporte al funcionamiento colectivo: “De Vinicius se espera siempre más, que sea individualmente decisivo, pero él hizo un partido que a mí me ha gustado”. Además, destacó el compromiso defensivo del extremo.
El portugués se refirió a los silbidos y marcó la diferencia entre recibirlos de visitante o en el Bernabéu: “Quien está en el campo y es chiflado fuera de su casa muchas veces es una inyección de motivación; cuando es en tu casa, te hace daño”, sostuvo.
Por último, Mourinho ratificó su respaldo al ex Flamengo: “Como entrenador, estoy contento con lo que hizo”.
