
El narcomenudeo en Tucumán atraviesa un proceso de transformación. Los tradicionales puntos fijos de venta comenzaron a perder terreno frente a una modalidad más dispersa: según investigadores, los “transas” recurren cada vez más a personas en situación de necesidad para comercializar drogas en las calles.
El fenómeno aparece acompañado por cifras que preocupan. De acuerdo con estadísticas que maneja la Policía, un promedio de cuatro personas por día son detenidas por comercialización de estupefacientes. Sin embargo, ese número no permite determinar cuántas personas participan actualmente del negocio de la venta minorista de drogas en la provincia.
Drogas detrás de amenazas y tiroteos
El impacto del narcomenudeo también aparece reflejado en investigaciones sobre hechos violentos. De los 1.700 expedientes abiertos durante este año por peleas y abusos de armas de fuego, el 60% tendría un trasfondo vinculado con sustancias, según los datos citados.
La incidencia sería todavía mayor en las tentativas de homicidio. Estos hechos registraron un incremento de entre el 20% y el 25% y, de acuerdo con las estadísticas mencionadas, en el 90% de los casos las drogas estuvieron presentes como trasfondo o como un elemento vinculado al episodio.
La situación es diferente cuando se analizan los homicidios consumados: siete de los 33 ataques mortales registrados tuvieron relación con drogas.
Uno de los casos utilizados para describir esta problemática fue el ataque ocurrido el 25 de septiembre en la zona de 9 de Julio al 3.900, donde un niño de siete años terminó herido de un disparo en el abdomen. La hipótesis investigativa vinculó el episodio con un conflicto entre dos mujeres que presuntamente vendían drogas para un mismo “transa”.
De los “quioscos” a la venta callejera
Los investigadores sostienen que la implementación de la Ley de Narcomenudeo comenzó a modificar la forma en la que se comercializan estupefacientes en Tucumán.
Los denominados “quioscos” de drogas comenzaron a dar paso a vendedores que operan en las calles. Según esa descripción, los “transas” contratan directamente a personas necesitadas para que comercialicen las sustancias por ellos.
Esta modalidad también presenta dificultades para las investigaciones. Muchos de los detenidos son sorprendidos con cantidades reducidas de droga y, en varios casos, solamente pueden ser acusados de tenencia simple. Mientras tanto, el desafío continúa siendo avanzar sobre quienes organizan y abastecen la comercialización.
Cuatro detenidos por día
Las estadísticas que maneja la Policía indican que cada día son detenidas, en promedio, cuatro personas por comercialización de estupefacientes. Se trata principalmente de procedimientos en flagrancia y no necesariamente del resultado de investigaciones contra organizaciones dedicadas al narcomenudeo.
El secretario de Lucha contra el Narcotráfico, Jorge Dib, planteó en este contexto la necesidad de incrementar los recursos destinados a las investigaciones.
Actualmente existen dos fiscalías especializadas y, según el funcionario, aumentar esa capacidad permitiría orientar los esfuerzos hacia quienes se encuentran en los niveles superiores de las organizaciones.
“Es indispensable tener recursos para detener a los líderes de las organizaciones”, sostuvo Dib.
¿Cuántas personas venden droga en Tucumán?
Los datos disponibles permiten conocer la cantidad de detenidos, procedimientos y causas judiciales, pero no existe una estimación precisa sobre cuántas personas participan actualmente de la venta de drogas al menudeo en Tucumán.
La posibilidad de construir una cifra aparece como una herramienta para dimensionar el fenómeno y determinar qué recursos policiales y judiciales serían necesarios para enfrentarlo.
Como antecedente internacional aparece una investigación realizada por el matemático mexicano Rafael Prieto-Curiel, académico del University College London y especialista en modelos matemáticos aplicados al crimen organizado. Un trabajo publicado en la revista científica Science estimó que unas 183.000 personas trabajaban para organizaciones vinculadas al narcotráfico en México.
El interrogante es si en Tucumán podría desarrollarse una metodología que, utilizando información policial, judicial y territorial, permita dimensionar de manera más precisa el mercado local del narcomenudeo.
El ingreso de drogas por las fronteras
Mientras tanto, las autoridades advierten que la venta de sustancias y los problemas relacionados con las adicciones se extendieron incluso hacia pequeñas localidades de la provincia.
Dib también puso el foco en un problema que excede a Tucumán: el ingreso de estupefacientes por las fronteras del norte argentino.
Para el funcionario, los esfuerzos provinciales tienen un alcance limitado si no se fortalecen los controles fronterizos. “Tiene que fortalecer los controles en las fronteras porque no sirve de nada que Tucumán haga un enorme esfuerzo para frenar el tráfico de drogas si estas ingresan al país con facilidad”, sostuvo.
Mientras crecen los procedimientos y las investigaciones vinculadas al narcomenudeo, la dimensión total del fenómeno continúa siendo una incógnita: se sabe cuántas personas son detenidas, pero no cuántas venden droga actualmente en Tucumán.
