
La imagen de ayer del tridente, andando juntos en el Parque de los Príncipes, dejó un regusto amargo. Lo que pudo llegar a ser y no fue. Messi, Neymar y Mbappé. Tres de los mejores futbolistas de la época moderna no sumaron suficiente para ganar la Champions. Y la grada parisina sabe que fue otra oportunidad perdida. Se va Leo, y su amigo brasileño quiso despedirse: “Hermano, no salió como pensábamos pero intentamos todo…”.
La presencia de Messi fue un apoyo fundamental para Neymar, a menudo desplazado por el protagonismo de Mbappé. Tenerle otra vez como socio en ataque, como ya ocurrió en el Barcelona, fue una suerte: “Fue un placer compartir dos años más con vos. Mucha suerte en tu nueva etapa y que seas feliz. Te quiero”, ha escrito el internacional brasileño en Twitter e Instagram, un mensaje que ya se ha hecho viral en todas partes.
El futuro de Neymar es ahora mismo una incógnita. Hace tiempo que el PSG le busca una salida, pero concretarla no va a ser nada fácil a pesar de los rumores que le colocan en el United. El extremo lleva más de dos meses en el dique seco, su carrera ha estado marcada por la intermitencia por culpa de las lesiones y su astronómica ficha no facilitan la operación en el mercado. De momento se ha quedado sin Messi, su mejor amigo en París.
