
La corta y exitosa historia moderna de Ariel Pereyra en Gimnasia reeditará este domingo en el José Amalfitani un enfrentamiento con mucha historia tripera que remonta a tiempos cálidos. El Pata fue compañero de los mellizos Barros Schelotto y hasta ayudante de campo a lo largo de muchos años. Sin embargo, el domingo por la noche solo uno de ellos seguirá camino en el Torneo Apertura.
Corría el exitoso, y hasta ahora inigualable, ciclo de Carlos Timoteo Griguol en Gimnasia. Para posicionarnos en una línea de tiempo, año 1996. El Lobo tenía un equipo extraordinario y, según dicen los especialistas de la época, no fue campeón porque el Beto Márcico sufrió una lesión más que inoportuna en el tendón de Aquiles.
Por entonces, la defensa de ese elenco tenía a Guillermo Sanguinetti, Jorge San Esteban y el propio Ariel Pereyra. Junto a Yllana y Larrosa le daban seguridad a Guillermo y Gustavo para hacer de las suyas y treinta años después, volverá a protagonizar un partido de alta gama.
Cabe destacar que Pata Pereyra también fue ayudante de campo de Los Mellizos a lo largo de varios años. Supo formar parte del cuerpo técnico en Los Ángeles Galaxy, la Selección de Paraguay, Lanús, Boca y Palermo de Italia.
Si bien en el último periodo el Pata siguió camino, supo lograr experiencia propia, aunque corta por ahora, como DT principal en Colón y en la reserva del Lobo. Y en clara referencia al choque dominical en el Fortín y el Lobo se animó, corto de palabras en conferencia, a avisarle a los Mellis: “Yo los conozco de muchos años, pero ellos a mí todavía no, je”.
Si bien todo quedaba en familia y con tanta historia, el flojo arbitraje de Juan Pafundi en la fecha pasada derivó en la quinta amarilla para Nico Barros Schelotto, el hijo de Guillermo. Deberá ver el partido desde la platea y será el gran ausente de este cónclave azul y blanco.
