
Cientos de tucumanos se concentraron este lunes en plaza Yrigoyen para participar de la protesta convocada por organizaciones de consumidores para reclamar contra los aumentos en las tarifas de EDET y las deficiencias que presenta el servicio eléctrico en la provincia.
La movilización fue impulsada por REDECU, FODECUS y la Unión de Usuarios, que plantearon además su preocupación por el impacto de las facturas en la economía familiar. El reclamo incluyó el pedido de revisión del esquema tarifario y mayores controles sobre la empresa distribuidora.
El reclamo de los usuarios por el costo de la luz
Durante la protesta, las organizaciones cuestionaron el elevado costo de las tarifas y advirtieron sobre el endeudamiento de familias que, según señalaron, deben recurrir a créditos, financiaciones y préstamos personales para poder afrontar las facturas y evitar la suspensión del suministro.
El planteo apunta a una situación que los representantes de los consumidores describen como un dilema cotidiano para muchas familias: pagar la electricidad o destinar ese dinero a alimentos, medicamentos y otros gastos esenciales.
El proyecto para reformar el ERSEPT
En paralelo con la movilización, las asociaciones elaboraron un anteproyecto de modificación de la Ley 8.479, que establece el marco regulatorio del ERSEPT, ante la Legislatura de Tucumán. La iniciativa fue entregada al legislador Hugo Ledesma, quien anticipó su respaldo.
El proyecto plantea dos modificaciones principales. Por un lado, propone eliminar las denominadas “consultas públicas documentadas”, mecanismo que las organizaciones cuestionan porque, según sostienen, dificulta el acceso de los usuarios a información vinculada con los pedidos de aumentos tarifarios.
Por otro lado, impulsa la creación de un Consejo de Usuarios, con el objetivo de incorporar una representación permanente e independiente de los consumidores dentro del esquema de control.
Críticas a los aumentos y al servicio de EDET
Desde las organizaciones de consumidores insistieron en que los reclamos no se limitan a los incrementos tarifarios, sino que también incluyen la calidad del servicio eléctrico y la necesidad de fortalecer los mecanismos de control estatal sobre la distribuidora.
Tras años de reclamos administrativos, presentaciones judiciales y proyectos legislativos, los representantes de los usuarios plantearon que la movilización callejera se convirtió en otra herramienta para visibilizar el conflicto. La protesta buscó así llevar el reclamo por el costo de la electricidad y el funcionamiento del servicio al centro de la agenda pública tucumana.
