
Lucila Nahir Nieva, joven tucumana de 22 años, fue hallada sin vida en Fort Cavazos, Texas, donde vivía junto a su esposo Preston Sullivan, militar del ejército norteamericano. Todo parecería indicar que fue víctima de un femicidio, aunque el caso está envuelto en polémica, hermetismo y temor por las políticas migratorias de ese país.
Lucila se había mudado a Estados Unidos a mediados del año pasado. Según vecinos, se casó con Sullivan en agosto, poco después de conocerse. “Por su simpatía se hizo querer rápidamente”, declaró Larissa Denman, una vecina mexicana. “No sabemos qué sucedió”, agregó.
El cuerpo fue hallado en la casa que compartían. La familia se enteró tres días después, preocupada por la falta de contacto. Según trascendidos, llamaron a un número que figuraba en la geolocalización de su celular, y allí recibieron la noticia.
Desde la base militar se difundió el rumor de que Lucila se habría quitado la vida, según Sullivan. Sin embargo, la investigación está bajo secreto militar. No hay noticias en medios ni redes sociales, y el principal sospechoso no habría sido detenido, aunque está bajo investigación.
Una amiga declaró: “Eso es imposible que haya ocurrido. Ella nunca comentó que estaba mal y, mucho menos, dio algún tipo de indicio que se quitaría la vida”. Añadió que tampoco creía que fuera por nostalgia, ya que Lucila “siempre estuvo decidida a vivir fuera de este país. No sentía el desarraigo”.
La misma amiga dijo: “Te regalo ser víctima de violencia de género. ¿A quién le pedís ayuda? Me pregunto si realmente se trató de un suicidio, por qué no le avisó a sus familiares. No era tan difícil mandar un mensaje para avisarles”.
Tres personas que conocían a Lucila y viven en EE.UU. también hablaron, pero pidieron anonimato por miedo a ser deportados por hablar en contra del ejército. “Aquí se están viviendo tiempos muy difíciles. No sabés si te pueden mandar a casa sin ningún tipo de problemas porque cuestionamos la gestión de (Donald) Trump”, dijo una joven ecuatoriana nacionalizada.
El caso recuerda al de Vanessa Guillén, otra joven asesinada en ese fuerte militar en 2020. Su historia fue contada en un documental de Netflix.
El Consulado Argentino en Houston no brindó información. Sebastián Guirín, tucumano radicado allí, expresó: “Estoy a disposición de la familia para lo que necesite. Espero poder ayudar porque debe ser muy desesperante estar allá y no saber qué pasó”.
