
El gobierno de Brasil decidió este domingo llamar a consultas a su embajador en Argentina, Julio Bitelli, al considerar como una «afrenta» los duros insultos pronunciados por el presidente Javier Milei el sábado desde San Pablo contra su colega brasileño, Luiz Inácio Lula Da Silva.
El libertario llamó «ladrón» y hasta «basura socialista» al jefe de Estado brasileño durante un acto en San Pablo que fue apoyar al derechista Flávio Bolsonaro como candidato a presidente por el Partido Liberal en competencia contra el líder del PT para los comicios del 4 se octubre.
Según pudo saber Clarín al máximo nivel la decisión fue tomada por el canciller Mauro Vieira a su regreso este domingo de una gira por Asia.
No se recuerda en democracia una crisis como esta con insultos a un jefe de Estado en su propio país como los que profirió Milei a Lula el sábado en Brasil.
Las tensiones seguramente repercutirán en la misión del embajador en Brasilia, Daniel Raimondi, diplomático de larga trayectoria y perfil bajo. Aún no se tomó decisión de cómo repercutirá en la misma. Y tampoco con la misión del cónsul en San Pablo, Luis María Kreckler, que tiene mala relación con el gobierno del PT, pero también la tuvo con Jair Bolsonaro porque era miembro del gobierno de Cristina Kirchner. Su embajador en Brasilia. Kreckler armó la visita de los Milei.
En el acto en de cierre de la Exposición Rural este domingo, se lo vio al canciller Pablo Quirno muy simpático con la gente, pero mirando preocupado su teléfono celular todo el tiempo, aún mientras Milei daba su discurso. En Brasilia señalaban este domingo sobre Milei, que viajó acompañado por su hermana Karina y por el canciller Pablo Quirno: «No tiene idea de lo que es ser Presidente y no tiene códigos«.
«En un viaje privado, logró ofender a los Poderes Ejecutivo, Judicial y al pueblo brasileño, algo nunca visto en décadas de relación bilateral. Ni en los momentos de rivalidad entre los gobiernos militares hubo nada siquiera similar», dijeron a Clarín fuentes consultadas en Brasilia.
Se referían también a los insultos y malas palabras proferidas por Milei contra el juez del Tribunal Supremo Federal, Alexandre de Moraes, que le prohibió al ex presidente Jair Bolsonaro recibir la visita del libertario entre otros en estos días de campaña electoral.
Bolsonaro padre cumple prisión domiciliaria una pena a 27 años de cárcel por encabezar un intento de golpe de Estado en enero de 2023 contra Lula.
Milei llamó a De Moraes «basura calva» y hasta fue repudiado por el presidente del máximo tribunal de Brasil, Luiz Edson Fachin.
También lo criticó duramente parte del gabinete de Lula por insultar al mandatario.
Acompañado por Quirno y el cónsul en San Pablo, Luis María Kreckler, para darle más envergadura a una visita muy polémica e inédita para un jefe de Estado a un país que está en campaña electoral, las fuentes de Cancillería intentaron equiparar el viaje de Milei a apoyar al primogénito de Bolsonaro con el que hizo a Lula a Cristina Kirchner en julio de 2025.
La ex presidenta ya estaba en prisión domiciliaria acusada por hechos de corrupción. Pero entonces la cancillería brasileña se apartó y tomó distancia de lo que consideró una visita privada.
A su vez Lula, que mostró desde primera hora una inclinación anti Milei, lo trató siempre con respeto. Sin gritos o insultos.
Llamar a consultas a un embajador es parte de la batería de medidas diplomáticas que contemplan los gobiernos para expresar una molestia ante consultas. En ese caso, Bitelli, debería volver. Y en Brasil estuvieron astutos porque expulsar a Raimondi se les podría volver en contra y tampoco quieren darle tanta importancia al asunto. Hay otras medidas, como las notas de protesta que se mandan británicos y argentinos en el conflicto de soberanía por las Malvinas. O las que mandaron los colombianos contra Milei ante de las llamadas a consulta de embajador que hubo por la crisis con Gustavo Petro.
Hay otras medidas que también van escalando como la del retiro de embajadores. Eso es lo que hizo Pedro Sánchez con la embajadora María Jesús Alonso Jiménez en 2024. Ella fue directamente retirada de la Argentina cuando el libertario llamó corruptos a Sánchez y a su esposa en un acto en Madrid del partido ultraderechista Vox. Hay ruptura diplomática declarada, o no declarada y cierres de embajada como lo que ocurrió entre la dictadura de Nicolás Maduro y Milei. Lo curioso de todo esto es que pese a todos los insultos que profiere, salvo con Irán a pedido de Israel, Milei nunca correspondió con llamadas a consultas o expulsiones de diplomáticos o embajadores.
En lo que fue la primera crisis entre Lula y Milei cuando el libertario asumió el poder y aún llamaba «socialista», «comunista» «envenenado» y «corrupto» al líder del PT la ex Diana Mondino afirmó que Argentina «jamás interferirá» en los asuntos de Brasil. Fue una declaración ocurrió el 15 de abril de 2024 durante una visita oficial a Brasilia, donde se reunió con su par brasileño Mauro Vieira.
En su momento, el embajador Bitelli estuvo en Brasilia hacia 2024 pero fue para intercambiar informaciones sobre el momento de la relación bilateral en momentos en que Milei estuvo en Camboriú acompañando a los Bolsonaro en una cumbre de los conservadores de la CPAC, que también acompaña Donald Trump.
Fuente: Clarín
