
L-Gante sigue detenido en la DDI de Quilmes, ya que está acusado de privación ilegítima de la libertad. En ese contexto, Rosa, la mujer que habría sido secuestrada por el músico, rompió el silencio e hizo una reconstrucción de los hechos que contradice la versión del otro denunciante del artista.
Antes de escuchar este testimonio revelador al aire de A la tarde (América), el periodista Diego Esteves remarcó que la mujer recientemente cambió el relato que había aportado en primera instancia sobre lo que ocurrió en la madrugada del 27 de mayo después de salir de un boliche.
“Fue a la fiscalía y declaró por tercera vez el viernes en la más estricta reserva. La querella va a decir que es un falso testimonio porque se desdijo, pero la fiscalía va a tomarlo en consideración y por eso habría alivianado un poquito la calificación legal que tiene a L-Gante tras las rejas. Yo pregunto: ¿da lugar eso a una prisión domiciliaria? Eso es lo que va a plantear la defensa del músico”, expuso el periodista.
Qué dijo Rosa, la mujer que supuestamente fue secuestrada por L-Gante
Durante su charla con el programa de Karina Mazzocco, la mujer que habría sido secuestrada por L-Gante sostuvo que Gastón Torres, el denunciante del referente de la cumbia 420 mintió en sus declaraciones. “Su primera mentira es que no estaba en boliche, tengo fotos que demuestran que él estaba”, arrancó diciendo para desmentir la versión de que el hombre simplemente se había acercado al lugar para ir a buscar a sus hijas.
Y agregó: “Ya era la hora de la salida, hubo una pelea adentro de la hija de él y otra chica. Y afuera, era todo un desastre: había muchas peleas. A todo esto, hubo un auto y me tocó sin querer. No me lastimó, nada. Fue un toque. Yo le dije ‘qué hacés, gil’”.
Rosa sostiene que Gastón se puso a separar chicos. “Yo en un momento le dije ‘vámonos’. Cuando llegamos a mi casa, estaba el auto que me tocó, que el dueño era amigo de mi hijo. Yo no lo sabía, porque no conozco a todos los amigos de mi hijo. Empezaron a pelearse otra vez con el chico que a mí me trajo hasta casa y bueno… ahí empezaron las peleas. Lo llamaron a Gastón para que vuelva”, explicó.
Fue en ese momento de la noche en el que, según Rosa, se escuchó un disparo. “No me preguntes quién lo tiró: si era alguien que pasaba, si era uno de los chicos de la cumbia 420, no sé… la verdad es que salió un tiro. Yo quería salir, pero mi hijo me metía adentro de mi casa. Y sé que lo corrió (al que disparó), incluso lo corrió con Gastón al chico que no sabemos de dónde salió”.
“Si lo corrieron, quiere decir que era de la banda contraria. Es decir, de la banda 420″, intervino en el relato Esteves. Y la entrevistada contestó: “No sé decirte, sinceramente. No voy a negarte que hubo dos tiros. Mi hijo no supo decirme a qué banda pertenecía. Por eso te digo, no sé si era alguien que pasaba y aprovechó el momento”.
