
En ese contexto, alertó que las otras dos grandes fabricantes con producción local, Pirelli y Bridgestone, atraviesan “serios problemas”. “Si no ponen antidumping, cada día va a ser más complicado”, afirmó.
Según pudo saber la Agencia Noticias Argentinas, Méndez cuestionó la ausencia de controles técnicos rigurosos sobre los productos importados y señaló que actualmente “no se hace ni siquiera el CHAS para ingresar las cubiertas”, en referencia a la certificación que evalúa la composición y calidad de los materiales. “Es algo fundamental que te marca la calidad”, explicó.
Respecto del consumidor, sostuvo que el mercado se volcó masivamente al precio más bajo en un contexto de pérdida de poder adquisitivo. “Hoy en Argentina la mejor cubierta es la más barata. No se mira la calidad ni la seguridad”, aseguró. Y añadió: “Arriba del coche estás subiendo a tu familia y tenés que tener cuidado de que no te explote”.
Consultado sobre su decisión de no comercializar neumáticos chinos en su cadena, respondió: “Neumen es una firma muy acreditada y no quiero que se desacredite por una cubierta que puede llegar a explotar”. Sin embargo, advirtió que si la tendencia continúa podría no quedar alternativa: “A la larga vamos a terminar todos vendiendo la cubierta china y si se revienta, se revienta”.
El empresario planteó que la situación requiere una acción coordinada entre el Gobierno, la industria y los distribuidores. “Todos nos tenemos que adecuar a la realidad. El gobierno tiene que poner antidumping a los productos que vengan de China. No así de otras partes del mundo, pero lo que venga de China tiene que tener un arancel que proteja a la industria argentina”, sostuvo.
Como antecedente, mencionó el caso de Chile, donde -según describió- el mercado quedó dominado por importaciones chinas tras la desaparición de la producción local. “En Chile entran 270 marcas de cubiertas, todas chinas. Una Bridgestone o una Pirelli no pueden competir de ninguna manera”, afirmó.
Méndez también advirtió que el fenómeno no se limita al neumático sino que alcanza a otros sectores industriales. “Es todo lo mismo. Fijate la industria textil, fijate todas las industrias. No se puede competir con China”, concluyó.
