
Donald Trump vuelve a ser noticia en plena campaña presidencial en relación con la música. Hace unos días compartió imágenes trucadas en las redes sociales con las que se atribuyó el apoyo de Taylor Swift y de sus fans a su campaña electoral, en un aparente esfuerzo por aprovechar la enorme influencia de la cantante pop en las elecciones en los Estados Unidos.
Beyoncé apareció en escena al impedir que el expresidente use su canción “Freedom”, de 2016, en la campaña presidencial, después de que el encargado de prensa de Trump, Steven Cheung, subiera un video en X del candidato bajando de un avión con el tema sonando de fondo.
Esto fue en tono de provocación. “Freedom” es la canción oficial de la campaña presidencial de Kamala Harris por el lado demócrata. Según medios estadounidenses, el sello discográfico de Beyoncé y su editorial amenazaron con tomar acciones legales contra la campaña de Trump por su uso, tras la publicación del video.
Se trata de una canción antirracista de Beyoncé y Kendrick Lamar, un tema en el que la artista estadounidense denuncia la violencia policial que se ejerce contra la población afroamericana en Estados Unidos. Fue el cuarto single del disco Lemonade. También Céline Dion tuvo que pedir que no se pase “My Heart Will Go On” en los actos de campaña de Trump.
