
Afecta las vías aéreas pequeñas (inflamación de los bronquiolos), provoca distintos grados de dificultad para respirar y se manifiesta con agitación, tos, decaimiento, dificultad para alimentarse o dormir.
En este sentido, el profesional recomendó que en el caso de los adultos completen su calendario de vacunación. Los virus que causan infección respiratoria aguda se transmiten de una persona a otra por el contacto directo entre las manos y superficies contaminadas, y a través de las secreciones nasales o las gotitas de saliva que viajan por el aire cuando una persona enferma habla, estornude o tose.
Las siguientes medidas contribuyen a prevenir las infecciones respiratorias:
•Mantener la lactancia materna.
•Cumplir con el Calendario Nacional de Vacunación.
•No exponer a los niños al humo del cigarrillo ni de braseros o estufas a leña.
•Higienizar frecuentemente, con agua y jabón, los elementos del bebé (chupetes, juguetes) y las superficies donde se lo cambia o donde se preparan sus alimentos.
•Practicar el lavado de manos frecuente, a los niños y a los convivientes, con agua y jabón. Se puede reforzar la higiene con alcohol en gel.
•Ventilar los ambientes de la casa al menos una vez al día.
•Mantener alejados a los bebés de las personas que están resfriadas o tienen tos.
•Si los cuidadores principales tienen alguna infección de las vías respiratorias deben lavarse las manos, especialmente antes de alzar, cambiar o alimentar al bebé. Pueden usar el tapaboca como medida de apoyo, para evitar el contagio por secreciones.
•No se debe colocar tapaboca en los niños menores de 2 años.
•En los niños con más riesgo de bronquiolitis grave (menores de 3 meses, prematuros, con enfermedades crónicas) no está recomendada la asistencia al jardín maternal.
Con respecto a los signos de alerta, Perea manifestó que en el caso de los bebés hay que sospechar que tiene bronquiolitis si tiene:
•Respiración muy rápida.
•Aletea la nariz.
•Se le hunde el pecho o las costillas al respirar.
•Se queja mientras respira.
•Entrecorta la alimentación o le cuesta prenderse al pecho.
•Está irritable o le cuesta dormirse.
•Color azulado en la piel, las uñas o los labios debido a la falta de oxígeno (cianosis): en este caso necesita tratamiento urgente.
