
El Ministerio de Economía le otorgará al Banco Central un mayor «poder de fuego» en el mercado cambiario. Será a través de un canje de bonos que resultará en que la autoridad monetaria tendrá en su cartera más letras atadas al tipo de cambio y que suele utilizar para intervenir con ventas en el mercado y aplacar tensiones cambiarias.
El Gobierno amplió la emisión de dos letras del Tesoro vinculadas al dólar por hasta US$ 2.000 millones para realizar un canje con el Banco Central, según publicó hoy en el Boletín Oficial. El tipo de cambio mayorista superó a fines de agosto el «techo» de $1.500.
La operación contempla que la autoridad monetaria entregue una Lecap en pesos con vencimiento el 30 de octubre y reciba a cambio Lelink (un título en pesos atado al tipo de cambio): hasta US$ 800 millones de una letra que vence el 30 de septiembre y hasta US$ 1.200 millones de otra que vence el 30 de octubre.
La operación fue autorizada por una resolución conjunta de las secretarías de Finanzas y Hacienda. El Ministerio de Economía explicó que las cantidades definitivas dependerán de los precios de mercado de los instrumentos al momento de concretar el canje. La operación fue realizada, en rigor, el viernes pasado y se liquidará este lunes.
En términos prácticos, el movimiento modifica la composición de la cartera de títulos del Central y le suma instrumentos cuya cotización está vinculada a la evolución del dólar oficial. Esos títulos pueden ser utilizados por la autoridad monetaria para intervenir en los mercados financieros mediante ventas, una herramienta que el Gobierno ya utilizó durante los últimos episodios de tensión cambiaria, el año pasado y también en 2026.
El Tesoro y el BCRA ya habían realizado una operación similar en julio, por el mismo monto. Con este nuevo canje, la autoridad monetaria incrementará el volumen de instrumentos dollar-linked disponibles en su cartera.
Se trata de una herramienta adicional para intervenir sobre las expectativas y la demanda de cobertura cambiaria, junto con otras posiciones que puede administrar el sector público, como los contratos de dólar futuro.
La estrategia ganó relevancia en las últimas semanas, cuando el Gobierno recurrió a distintas herramientas para contener la presión sobre el dólar. Puesto en otras palabras, es la manera que tiene el BCRA de influir en el precio del dólar sin tener que vender divisas de manera directa, algo que el Central no puede hacer salvo que el tipo de cambio llegue al techo de flotación, hoy cerca de los $1.900.
El movimiento también cambia la composición de los pasivos del Tesoro: reemplaza una deuda en pesos que capitaliza a tasa fija por instrumentos vinculados al tipo de cambio. De esta manera, el Gobierno reduce la exposición de esos títulos a la evolución de las tasas en pesos, pero aumenta la vinculada al dólar.
Un informe de MAP Latam había señalado que el BCRA venía reduciendo de manera significativa su posición vendida en contratos de dólar futuro. Según sus estimaciones, esa posición había llegado a un máximo de US$ 6.844 millones en septiembre de 2025 y se redujo a US$ 485 millones en julio de 2026.
En paralelo, el Tesoro había comenzado a reducir su exposición a instrumentos dollar-linked en las últimas licitaciones, en un contexto de mayor demanda por títulos a tasa fija.
Para MAP Latam, un cambio de esas tendencias -con un aumento del interés abierto en futuros y una nueva expansión de la cobertura cambiaria provista por el sector público- sería una señal de que el mercado comienza a buscar protección frente al dólar con mayor intensidad.
En la misma línea, un informe de Banco Galicia señaló que, después del vencimiento de la Lelink con vencimiento a fines de agosto, la posición vendida del BCRA en futuros, junto con las tenencias privadas de instrumentos dollar-linked con vencimiento dentro del mandato de Javier Milei, se redujo de manera significativa y se ubicó cerca de US$ 6.000 millones. Para la entidad, esa reducción amplía el margen de intervención de la autoridad monetaria de cara al tramo final del año.
Fuente: Clarín
