
En una extensa y punzante entrevista concedida al programa El Avispero, el diputado nacional Carlos Cisneros trazó un duro diagnóstico sobre la actualidad política e institucional, sin escatimar cuestionamientos hacia el Gobierno nacional y el Poder Ejecutivo tucumano. También se refirió a la interna justicialista, el funcionamiento de la justicia provincial y los organismos de control.
El orden nacional y la desconexión con la realidad
Sobre la gestión de Javier Milei, Cisneros fue tajante respecto al abismo entre el relato oficial y el impacto social: «Una cosa es lo que siente y ve la gente y otra cosa lo que dicen ellos públicamente». Aseguró que «este gobierno para los trabajadores, para los jubilados, para los docentes, para quienes van a la universidad, quienes reciben asistencia del PAMI estos dos años y medio ha sido un desastre».
El parlamentario apuntó también contra la cartera económica y la falta de empatía de los funcionarios nacionales. «Una cosa es lo que dice Caputo, otra cosa es lo que uno ve, lo que uno siente en el bolsillo, lo que pasa con las paritarias, lo que pasa con los jubilados, con la mínima, con el bono que está congelado». Además, consideró «inadmisible que no se respete la Ley de Discapacidad».
La gestión provincial: «Política muy policíaca»
En el plano local, el diagnóstico hacia el Ejecutivo tucumano fue contundente: «Veo mucha lucha interna. Veo que se dedican más horas de gestión a interna o a sabotear aliados que a pensar una gestión de gobierno». Cisneros fue contundente al calificar estas dinámicas de poder: «Creo que esta forma de gobernar es una forma muy sectaria, una forma muy policial, política muy policíaca».
El diputado alertó sobre las consecuencias de esta metodología en las bases: «El garrote y el látigo no sirven para disciplinar en el peronismo». Además, advirtió sobre el impacto electoral de estas disputas constantes y la falta de lealtad hacia los aliados, señalando que «siempre desconfiamos del compañero, siempre desconfiamos del que te ayudó a llegar y no de los que recién llegan». «Entre la obsecuencia y la traición del obsecuente hay una línea muy delgada, muy finita», disparó, advirtiendo que hoy en el peronismo «se nos van los compañeros por falta de respuesta» y «perdemos voto por puterío entre nosotros».
La relación con con Jaldo y la represión a los bancarios
«Yo con el gobernador no hablo desde antes del 5 de diciembre», confesó, blanqueando la parálisis absoluta en el vínculo institucional y personal. «Lo que me dolió mucho es la represión salvaje, desmedida, desmedida por parte de la Policía de Tucumán y por el Grupo Cero en Concepción, a trabajadores que habían ido a pedir y a reclamar por un puesto de trabajo de un compañero del Banco Patagonia».
Además de repudiar el hecho, cuestionó la insensibilidad y la inacción por parte de la conducción provincial tras los incidentes. «Yo creo que hubo una equivocación, porque quién debería haber hablado para preguntar cómo estaban los heridos, cómo estaba la secretaria general del gremio que había sido agredida salvajemente y los trabajadores bancarios», reclamó el dirigente.
En ese mismo sentido, denunció la postura del Gobierno y las trabas en la Justicia: «Hubo silencio de radio y hubo mucha obstaculización en la investigación que todavía se sigue llevando en la ciudad de Concepción».
Frente a esta actitud oficial, el parlamentario dio por entendido el posicionamiento político hacia su sector y trazó un límite definitivo en su relación con el titular del Ejecutivo. «Entendí perfectamente cuál era el mensaje», sentenció, para luego concluir con una definición contundente sobre su forma de manejarse en la política: «Yo soy leal, soy serio, soy firme, pero no soy obsecuente… y sé leer los mensajes».
La interna entre Manzur y Jaldo: «Se arreglan por arriba»
El legislador también abordó las fricciones crónicas dentro del justicialismo, a las tensiones entre el gobernador y el senador nacional Juan Manzur. «Espero que la interna alguna vez se dirima, de alguna forma». Cisneros graficó la frustración de la dirigencia intermedia ante esta «incertidumbre que vive todo el mundo», explicando que «viene Manzur, camina, se arma una lista…y los que estamos abajo, quedamos en el medio y se arreglan por arriba».
Cuestionó severamente el pragmatismo electoral que olvida a las bases: «Resulta que cuando vienen las elecciones todos se buscan, y después el día posterior a la elección te cambian el celular y no te dan más bola».
Elogios a Chahla y el «fuego amigo» en su contra
En contraste con las fuertes críticas al Ejecutivo provincial, el diputado no escatimó en elogios para la intendenta capitalina, Rossana Chahla, a quien definió sin dudar como «la mejor aparición política de los últimos 20 años, por lo menos». En este sentido, destacó su impronta al asegurar que «está haciendo las cosas bien», que «escucha a todo el mundo» y que lleva adelante «una gestión novedosa, participativa». Además, valoró el armado de su equipo de trabajo: «Se ha rodeado de gente joven. Tiene un gabinete con militantes peronistas que entienden de esto, de ir al barrio, al territorio, de llegar con las soluciones».
Sin embargo, Cisneros advirtió que la jefa municipal sufre un constante boicot y maniobras para perjudicar su administración. Señaló que desde que empezó su gestión le patean los tobillos para que tenga y guarde. “ Hay ministros del Ejecutivo que se han encargado en rasparla, de esmerilarla, de rasparla como cajita de fósforos». A pesar de ello, confía en la fortaleza de la intendenta para sortear estos obstáculos: «Rossanna Chahla es una persona de la política y de la vida profesional que tiene el cuero duro, tiene una buena estructura familiar que la acompaña y eso ha permitido que salga adelante y que sea exitosa en su gestión».
Aruba y el recambio en la Caja Popular
El diputado se refirió a la adjudicación a su figura de la difusión de las vacaciones del mandatario en Aruba y se refirió al recambio de autoridades en la Caja Popular. Al respecto, remarcó que en la última charla que mantuvo con Jaldo «habíamos quedado de que en marzo se normalizaron los entes intervenidos tanto Previsión como la Caja Popular, como el Instituto de la Vivienda», algo que finalmente no pasó.
A su vez, cuestionó que en el Poder Ejecutivo se basen en rumores y chismes para la toma de decisiones: «cuando dicen el tema de la foto de Aruba automáticamente lo sacan a Díaz de la caja también», remarcó. En este sentido, ridiculizó las acusaciones sobre la difusión de imagebes del mandatario vacacionando: «El gobernador tiene muchos analfabetos geográficos».
Críticas al Sistema Judicial, al Tribunal de Cuentas y su herencia política
En primer lugar, el diputado apuntó contra la falta de independencia y el doble estándar judicial que desalienta a los ciudadanos: «Hacen que la gente busque atajos y no vaya a tribunales porque cuando vos vas a tribunales, hoy en Tucumán, en la Justicia de Leiva y de Jiménez, entrás con un problema y te vas con cinco». Además, denunció la desigualdad del sistema afirmando que «no somos todos iguales ante la ley. Es una mentira». Al respecto, explicó que «hay una ley que funciona en 48 horas para determinada persona y para el resto, o para lo que alzamos la voz o los que criticamos tiene otra forma de funcionar». Por ello, aclaró que «repudio a ese accionar de determinados funcionarios», lamentando profundamente que «la mayoría de los que hacen las cosas mal se terminan imponiendo».
En esta misma línea, sus declaraciones hacia el titular del Ministerio Público Fiscal fueron lapidarias: «Creo que Pinocho Jiménez es uno de los peores ministros públicos fiscales de la historia de Tucumán». En ese sentido, remarcó que «el daño que hace es inconmensurable» y alertó que provoca «daños irreversibles porque está en juego la vida, la libertad de las personas». Asimismo, fustigó al órgano de control provincial al denunciar «esa obscenidad con que maneja el Tribunal de Cuentas las sanciones a los empleados que no quiere o que él no puede manejar»..
Finalmente, el legislador vinculó el accionar actual de estos funcionarios judiciales y de control con su génesis política, confirmando que «son personas puestas por él [Alperovich]». De este modo, cuestionó duramente aquel legado al sentenciar que «desde el 2003, cuando asume Alperovich se prostituyó la política en Tucumán». Por lo tanto, repudió rotundamente esos «12 años que se han hecho todas las cochinadas habidas y por haber en Tucumán» y concluyó lamentando que «hasta el día de hoy estamos pagando las consecuencias».
Fuente: Enterate Noticias
