
Una docente denunció haber sido víctima de una estafa por más de $11 millones luego de reclamar una irregularidad en la compra de un celular. Según la denuncia, delincuentes simularon ser operadores de la empresa de su tarjeta, obtuvieron acceso a sus cuentas bancarias y tramitaron préstamos que luego transfirieron a terceros.
La causa quedó en manos del Ministerio Público Fiscal, que investiga el hecho como presunta estafa y defraudación.
El hecho comenzó el 1 de abril, cuando la mujer compró un celular de $1.500.000 en un comercio ubicado sobre avenida Lobo de la Vega al 400, en Yerba Buena.
La cliente había solicitado pagar el equipo en tres cuotas de $513.000, pero el vendedor procesó la operación en un solo pago con una tarjeta Naranja X. Además, no recibió un comprobante oficial, sino únicamente una garantía escrita a mano.
Al revisar posteriormente los movimientos de su cuenta, detectó consumos que no reconocía, entre ellos un cargo bajo la modalidad Plan Z, por lo que inició un reclamo ante la tarjeta.
Cómo actuaron los estafadores
De acuerdo con el abogado de la víctima, Juan Guerrero, la mujer inició el reclamo desde la aplicación de Naranja X, donde recibió un número telefónico oficial con prefijo 0800.
Tras comunicarse, le informaron que la volverían a llamar porque había problemas de señal. Minutos después recibió una llamada desde un número con característica 011, donde supuestos operadores le solicitaron realizar una videollamada para verificar su identidad.
Durante esa comunicación le pidieron datos de su Home Banking y la guiaron para ingresar a sus cuentas de Banco Macro y Banco Nación, con el argumento de solucionar el problema del pago en cuotas. Mientras seguía las instrucciones, los delincuentes gestionaron distintos préstamos a su nombre.
Los préstamos obtenidos
Según la denuncia, los estafadores lograron:
Un préstamo de $7.640.000 en Banco Macro.
Un préstamo de $3.900.000 en Naranja X.
Un adelanto de sueldo de $150.000 en Banco Nación.
Una vez acreditados los fondos, el dinero fue transferido inmediatamente a cuentas de terceros.
Tras advertir la maniobra, la docente acudió a una sucursal de Naranja X, donde le informaron que no existía registro del reclamo que creía haber iniciado.
La defensa de la víctima presentó pedidos ante los bancos y la empresa emisora de la tarjeta para solicitar la nulidad de los préstamos, argumentando que los montos exceden ampliamente su capacidad económica.
La causa se encuentra en la Unidad Fiscal de Decisión Temprana, que analiza la evidencia para determinar:
Cómo se aprobaron los préstamos.
Si hubo fallas en los controles de seguridad.
Si existió participación de empleados o terceros vinculados.
Recomendaciones para evitar este tipo de estafas
El abogado recordó algunas medidas básicas de prevención:
Verificar que cualquier contacto provenga de canales oficiales.
No compartir claves, contraseñas, tokens, códigos de seguridad ni fotografías del DNI.
Desconfiar de videollamadas para validar identidad, ya que los bancos normalmente no utilizan ese mecanismo.
Activar el doble factor de autenticación en las cuentas bancarias.
En caso de sufrir una estafa, recomendó realizar de inmediato la denuncia penal, cambiar todas las contraseñas, bloquear las tarjetas comprometidas y solicitar su reemplazo.
Fuente: Contexto
