
La declaración en Cámara Gesell de un niño santiagueño de ocho años de Las Termas de Río Hondo abrió nuevas líneas de investigación sobre presuntos abusos sexuales y amenazas que habría sufrido en distintos encuentros. La Justicia busca identificar a los posibles responsables y precisar sus intervenciones, mientras el niño permanece en el Hospital Garrahan y se evalúa su alta bajo la guarda provisoria de su abuela paterna.
Según la información de la causa, el testimonio aportó referencias sobre dos episodios: uno durante una fiesta de cumpleaños, atribuido a un hombre mayor, y otro relacionado con personas del entorno de su madre. Los investigadores analizan posibles responsabilidades de alrededor de seis personas, aunque sus roles todavía no están definidos.
La entrevista se realizó el jueves 10 en el edificio de la Cámara de Apelaciones y Casación de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Participaron el juez de Control y Garantías de Las Termas, Diego Vittar; la fiscal Dahiana Pérez Vicens; Nataly Montero, querellante por la madre, y la defensora de Menores Ana Silvia Gerez. El niño fue trasladado desde el Garrahan y declaró ante profesionales de psicología.
Durante casi dos horas, relató situaciones que ahora deberán contrastarse con testimonios, lugares y otros elementos de prueba. De acuerdo con el reporte, expresó miedo, manifestó que no quería regresar a Santiago del Estero y habría transmitido sentimientos de decepción hacia su madre.
Una parte de su relato hizo referencia a reuniones que describió como rituales umbandas, con adultos que bailaban tomados de las manos. Señaló que lo obligaban a presenciar situaciones que involucraban a su madre y que después lo llevaban a una habitación, donde habría sido abusado y amenazado para que guardara silencio.
El significado de algunos pasajes será evaluado por los especialistas. La mención de esas reuniones forma parte del testimonio y no establece por sí misma una relación entre la práctica religiosa y los delitos denunciados: la pesquisa deberá determinar las conductas individuales y sus responsables.
Entre los datos que se busca corroborar aparece la posible presencia de un policía, a quien el niño habría descrito con una camisa celeste o azul. También se investigarán sus referencias a hombres y mujeres que se acercaban a él durante encuentros a los que asistía con su madre.
En cuanto al episodio del cumpleaños, los investigadores procurarán reconstruir la lista de invitados y cotejar la descripción física que el niño aportó sobre el adulto señalado. El relato también incluiría nombres que serán examinados para definir eventuales medidas.
La comisión judicial regresó a Santiago del Estero después de la entrevista y comenzó a revisar las líneas de trabajo a partir de la nueva información. Se prevé recibir testimonios desde el lunes y no se descarta volver a citar a familiares que se encuentran en Buenos Aires, incluida la madre.
El niño está internado en el Garrahan desde el 23 de julio. Según los antecedentes reseñados, los médicos constataron signos compatibles con abusos de antigua data. La declaración se produjo alrededor de 50 días después de que los hechos fueran comunicados a la Justicia; parte de las referencias iniciales habían sido transmitidas por el padre antes de llevarlo a Buenos Aires.
Tras la Cámara Gesell, el niño regresó al hospital. Los profesionales evalúan su alta y, según una fuente judicial, se considera la posibilidad de que se traslade a Mar del Plata con su abuela paterna para integrarse a ese entorno familiar.
La jueza de Familia Nº 2, María Cristina Cambareri, ratificó el miércoles que la guarda provisoria otorgada a la abuela el 31 de julio continúa vigente. Mediante una comunicación al titular del Juzgado Civil Nº 82 de CABA, Alejandro Javier Siderio, precisó que la medida no fue revocada ni apelada y se encuentra firme.
Por otra parte, el padre permanece detenido con prisión preventiva en la Seccional 40. Los investigadores indicaron que esa situación responde a actuaciones por “obstrucción y ocultamiento”, mientras se avanza en la identificación de los presuntos autores de los abusos.
Fuente: Contexto
