
Las piezas del tablero político capitalino empiezan a moverse. En el Concejo Deliberante, los 18 representantes vecinales definen sus aspiraciones de poder de cara a 2027 con estrategias planificadas aunque presurosas, porque, coinciden, los tiempos electorales en Tucumán se han adelantado. ¿Cuántos ediles van por la reelección, hacia dónde apuntan los que no buscan renovar y quiénes son los indecisos?
El gobernador Osvaldo Jaldo fijó la fecha de los comicios provinciales para el 9 de mayo y en la dirigencia tucumana ya empiezan a analizar alternativas y alianzas. En el Concejo hay 18 representantes y ocho bloques políticos, de los cuales cuatro acompañan al mandatario provincial. Los ediles llegaron a las bancas a través de 16 listas diferentes en 2023.
En el Partido Justicialista (PJ), cuatro de los ocho ediles no pueden renovar su cargo en el cuerpo deliberativo por estar cumpliendo en esta gestión sus segundos mandatos consecutivos.
Uno de ellos es Fernando Juri, presidente del Concejo. Algunos lo posicionan para la Intendencia -en caso de que Rossana Chahla no defina su candidatura-, aunque su rol para 2027 aún no está definido.
El titular del bloque pejotista, Ernesto Nagle, fue el único concejal de la lista oficial de Jaldo en 2023; el resto encabezó acoples únicos. En las últimas semanas, Nagle mantuvo una reunión con Jaldo en su despacho de la Casa de Gobierno para trasladar demandas vecinales y gestionar la continuidad de programas barriales.
Luego está el caso de Emiliano Vargas Aignasse, un aliado de la gestión capitalina actual. Habría conversaciones con el sector chahlista sobre un potencial armado electoral. En tanto, su primo, Facundo Vargas Aignasse (quien sí tiene posibilidades de reelección en el Concejo), apuntaría hacia la Legislatura de Tucumán. Lo mismo se comenta, extraoficialmente, acerca de los otros ediles mencionados.
De la familia Vargas Aignasse surgen otros dos actores clave: Carolina y Gerónimo Vargas Aignasse, ambos legisladores con mandato doble a punto de cumplirse. En la dirigencia se especula con el camino que podrían tomar los actuales integrantes de la Cámara.
El grupo pejotista se completa con los ediles Eduardo Molina, José María Franco y Hugo Andina Lizárraga, que sí tienen la posibilidad de aspirar a un nuevo mandato desde la banca de concejales.
Además está el par del Partido por la Justicia Social (PJS), Ana González y Carlos Ale. Responden al ex intendente Germán Alfaro, y aunque las conversaciones formales no se habrían concretado, los concejales podrían definir con libertad su rumbo político, ya sea aspirando por una nueva candidatura para el Concejo o apuntando a otros cargos electivos.
En la actual conformación hay cuatro concejales radicales, aunque divididos en tres bloques (dos unipersonales). Se buscaría que hacia 2027 esa fragmentación se corrija, pero en el espacio reconocen que en el partido la situación política es delicada.
Federico Romano Norri dijo públicamente que aspira a ser reelecto como concejal y que apoyará a su hermano, Agustín Romano Norri, para que haga lo propio en la Legislatura. Mientras tanto, Leandro Argañaraz no tendría definido su rol para 2027.
En Fuerza Republicana (FR) Ramiro Ortega cumple su segundo periodo como concejal. El titular del partido, el legislador Ricardo Bussi, confirmó que habría una intención preliminar de apostar por Ortega para una banca en la Cámara que hoy conduce Miguel Acevedo, como así también repetir la candidatura de Alfredo Terán de Zavalía en el cuerpo deliberativo municipal.
Al pensar en el Concejo Deliberante de la siguiente conformación aparece un partido que hoy no tiene representación pero que buscaría superarse en mayo próximo. En La Libertad Avanza (LLA) auguran con una “muy buena elección” en la Capital, una de las cuatro ciudades en las que concentran su estrategia electoral. Las otras son Yerba Buena, Concepción y Tafí Viejo. El partido que conduce Lisandro Catalán en Tucumán apuesta por un margen de entre ocho a 10 concejales por lista única.
