
El Gobierno de Javier Milei enfrenta una controversia sobre la concesión de Aeropuertos Argentina 2000, controlada por el grupo de Eduardo Eurnekian, ante las diferencias por la extensión del contrato y las inversiones por US$ 600 millones destinadas al sistema aeroportuario argentino.
La empresa busca extender la concesión de 35 terminales aéreas hasta 2056, con una opción por otros diez años, mientras que el Estado pretende exigir justificaciones año a año y vincular cualquier prórroga con la ejecución de nuevas inversiones.
Eduardo Eurnekian y Javier Milei se conocen bastante: el empresario fue su último empleador en AA2000. Y ahora no está Facundo Leal, el funcionario que fuera preso y prestó servicio a peronistas y libertarios.
El conflicto se profundizó después de que quedara sin efecto el preacuerdo firmado en 2020, que contemplaba una renovación por 30 años. Aeropuertos Argentina 2000 señala al Gobierno de incumplimiento y de frenar las negociaciones, mientras que desde el oficialismo sostienen que las conversaciones continúan bajo criterios técnicos.
Milei y Eurnekian: el futuro de la concesión de aeropuertos
Uno de los puntos centrales de la discusión es el programa de obras por US$ 600 millones, que contempla proyectos como la ampliación de Ezeiza y Aeroparque.
El Estado reclama que la concesionaria ejecute las inversiones comprometidas, pero el grupo de Eurnekian sostiene que, sin una extensión del contrato, no podrá obtener el financiamiento externo necesario para concretarlas.
En ese escenario, el Gobierno advirtió sobre posibles sanciones e incluso la finalización del contrato ante un incumplimiento de las inversiones previstas.
La discusión por la rentabilidad de Aeropuertos Argentina 2000
Otro de los ejes de la negociación es la tasa de rentabilidad del 16,45% que mantiene actualmente la concesionaria.
Aeropuertos Argentina 2000 defiende ese porcentaje y sostiene que resulta insuficiente para cubrir sus costos, mientras que el Gobierno lo considera “exorbitante” y pretende establecer una rentabilidad que considere razonable para garantizar la viabilidad del servicio sin asegurar una renta determinada.
La falta de acuerdo sobre este punto se suma a las diferencias por el plazo de la concesión y por la forma de financiar las obras previstas.
El rol del ORSNA y las inversiones pendientes
La negociación también atraviesa un momento particular por la transición en el ORSNA, organismo regulador del sistema aeroportuario, después del escándalo por corrupción que llevó a prisión a su extitular, Facundo Leal.
La continuidad del conflicto podría demorar las inversiones previstas y afectar la modernización de la infraestructura aeroportuaria. A su vez, un eventual incremento de las tasas para compensar los desequilibrios podría encarecer los pasajes y reducir el flujo de pasajeros.
