
Tras muchos años de trabajar juntos y generar una gran amistad y complicidad al aire, los caminos laborales de Edith Hermida y Beto Casella tomaron senderos distintos. Edith quedó al frente de Bendita en El Nueve mientras que el conductor continuará su trabajo al aire por la pantalla de América Tv en 2026.
Lo cierto es que en una entrevista con el ciclo La mañana con Moria (El Trece), la panelista contó si tuvo algo más que un vínculo laboral con el conductor, ante los rumores que se instalaron desde hace tiempo en los veinte años que compartieron trabajo.
Si bien ambos mantuvieron siempre prudencia con respecto a este tema particular, Edith Hermida decidió aclarar si alguna vez pasó algo con su compañero y despejó cualquier tipo de suspicacia al respecto.
«Con Beto nos gustaba chichonear juntos, era más un histeriqueo en cámara. Nos dábamos picos», explicó la panelista y conductora en diálogo con Moria Casán.
«Ese chichoneo tenía verdad», le dijo Moria filosa. Y Hermida confesó: «Hubo una época que a Beto le gustaba mostrar la cola, es naturalmente lampiño, buena cola. Él dice que no tiene pelos, que es rosadita, estaba como orgulloso de su cola», agregó entre risas.
Moria le consultó si ahora que no son más compañeros de trabajo vería a Beto Casella con otros ojos ante la posibilidad de un «touch and go» y ahí Hermida comentó con firmeza: «Él es un hombre comprometido y yo no soy una Tatiana, no me meto con hombres comprometidos, soy re respetuosa en ese sentido. Está enamorado y casado».
Sobre su decisión profesional de no acompañar a Casella en su nuevo canal y quedarse al mando de Bendita, Edith argumentó: «Tengo una mamá de 86 años, elegí la estructura que ya tengo más o menos armada. No es fácil, una hija adolescente que me espera para cenar y yo tengo que estar ahí. Elegí un poco ese orden familiar».
«Yo lo manejaba con mucho humor, que es mi especialidad, para tratar de decir algo. Yo siempre le dije (a Beto) lo que pensaba al aire y fuera del aire. Y cuando me di cuenta que su decisión era inevitable, me angustié mucho. Lloré un montón y lo abracé. Tuve días de mucho llanto pero ya no lloro más, necesitaba descargar», concluyó sobre el dolor que sintió al darse cuenta que ya no trabajarían más juntos.
