
Un grave episodio de vandalismo y profanación conmociona a la comunidad santiagueña de Vinará, en el departamento Río Hondo, luego de que desconocidos incendiaran y destruyeran el nicho donde descansan los restos de un niño en el cementerio local.
El hecho provocó una profunda indignación entre los vecinos y dejó a la familia de la víctima sumida en el dolor, mientras la Policía investiga lo ocurrido tras la denuncia radicada por los allegados.
El ataque salió a la luz cuando los familiares del menor concurrieron al cementerio para recordar un nuevo aniversario de su fallecimiento.
Al llegar descubrieron que el sepulcro había sido violentado y presentaba evidentes signos de haber sido atacado e incendiado.
De acuerdo con el relato de la familia, el altar levantado en homenaje al niño quedó completamente destruido.
Las llamas consumieron fotografías, flores, objetos personales y otros elementos que habían sido colocados como recuerdo y muestra de afecto, generando una escena que los allegados calificaron como devastadora.
La profanación causó una fuerte conmoción en la localidad, donde los vecinos expresaron su repudio por lo sucedido y reclamaron el esclarecimiento del hecho.
El dolor de la familia también quedó reflejado en un mensaje publicado en redes sociales por Erika Albornoz, hermana del niño, quien describió el impacto emocional que provocó el ataque.
«Nosotros no nos metemos con nadie, no somos gente mala y nos hacen esto. Mi mamá volvió a caer en depresión. Fue una escena de terror que nos llenó de tristeza y rabia», expresó.
La denuncia fue presentada en la dependencia policial de la zona y la investigación continúa para identificar a los responsables del ataque y determinar cómo se produjo la profanación del nicho.
Mientras tanto, la comunidad de Vinará permanece conmocionada por un hecho que golpeó especialmente a una familia que acudía al cementerio para recordar a su ser querido y terminó encontrándose con una escena de extrema violencia y destrucción.
Fuente: Contexto
