
En una noche donde estaban en placa Julieta Poggio, Camila Lattanzio y Lucila Villar, finalmente el público decidió que la Tora sea la nueva eliminada de la casa de Gran Hermano 2022 con el 56.96% de los votos en contra.
Lo cierto es que esto afectó mucho a Nacho Castañares, quien era el novio de Lucila dentro del reality. Antes de irse de la casa, la rubia se abrazó con el joven y le dijo que esperaba volver a verlo cuando ambos estén afuera del programa.
Después de la cariñosa despedida, Nacho se dirigió a una de las habitaciones y se largó a llorar desconsoladamente tras sentarse en la cama.
Allí fue rápidamente Marcos a consolarlo: «Nachito, tranqui, falta mucho», le dijo el Primo mientras lo abrazaba. A lo que Nacho contestó conmovido: «Gracias».
Cabe recordar que minutos antes quien también había dejado la casa fue Rodolfo, el padre de Nacho, en una noche muy triste para el joven quien perdió a dos pilares fundamentales en el día a día.

