
“Siempre me gustó jugar al fútbol, daba igual que no fuera muy bueno. En Buenos Aires, a los que eran como yo los llamaban ‘pata dura’. Algo así como tener dos pies izquierdos”. Así describía el papa Francisco su pasión por el fútbol, en su autobiografía ‘Esperanza’ (2025), escrita a partir de conversaciones con el periodista italiano Carlo Musso.
La muerte del sumo pontífice esta madrugada conmocionó al mundo del deporte dado que siempre fue un hombre muy cercano a todos los equipos o atletas que quisieran acercarse a saludarlo. Figuras de la talla de Lionel Messi, Diego Maradona y Ronaldinho pasaron por la Santa Sede y recibieron su bendición.
En un gesto poco frecuente en los ocupantes de la Silla de San Pedro, Bergoglio exhibió desde el comienzo su amor por el fútbol y siempre recibió delegaciones de equipos de todo el mundo a los que saludaba con especial efusividad.
Su amor por San Lorenzo lo había acercado al fútbol y nunca se olvidó del equipo campeón de 1946, al que recitaba de memoria.
“Vi casi todos los partidos del campeonato de 1946, que ganaríamos pocos días antes de que yo cumpliera 10 años y, más de 70 años después, tengo presente a aquel equipo como si fuera ayer: Blazina, Vanzini, Basso, Zubieta, Greco, Colombo, Imbelloni, Farro, Martino, Silva… Los diez magníficos. Y luego… Luego estaba Pontoni. René Alejandro Pontoni, el delantero centro, el goleador del San Lorenzo, el que arrastraba el ‘Ciclón’, mi preferido”, recordaba en el citado libro.
La pasión de Francisco por San Lorenzo lo convirtió en uno de sus hinchas más emblemáticos, al punto de que en las inmediaciones del estadio hay un estatua suya, en la que aparece con una sotana, la esclavina y el solideo papal, cubierto con una bufanda azulgrana que rodea su cuello.
Si todo sigue según lo previsto, la nueva cancha de la entidad azulgrana -en los terrenos del Viejo Gasómetro- llevará el nombre de papa Francisco, algo que, confesó, a él no le entusiasmaba.
Francisco y su pasión por el fútbol y la Selección argentina
Como buen argentino, Bergoglio no solo disfrutó de los éxitos de su equipo, sino también de la Selección argentina, a la que vio ganar tres Mundiales: Argentina 1978, México 1986 y Qatar 2022.
En otro libro sobre Bergoglio, ‘La vida: mi historia a través de la historia’ (2024), el periodista italiano Fabio Marchese relató que, según Francisco, su “recuerdo más feliz” fue el título del equipo capitaneado por Diego Armando Maradona, en México 86.
Del ’10′, Francisco señaló en 2021 en una entrevista con La Gazzeta dello Sport que “en el campo era un poeta, un gran campeón que dio alegría a millones de personas, en Argentina como en Nápoles”, aunque afirmó que aquel hombre al que conoció en 2014 “era muy frágil”.
El deporte como inspiración
Además de ‘pata dura’ jugando al fútbol, Bergoglio también practicó básquet y siempre defendió la bondad del deporte como vía para el cambio social.
En ese sentido, en 2017, Francisco grabó un mensaje para su emisión durante el Superbowl de la NFL, celebrado ese año en Houston, en el que deseó que la competición fuese “una señal de paz, amistad y solidaridad para el mundo”.
“Al participar en un deporte, somos capaces de ir más allá de nuestros intereses egoístas y aprendemos de una forma saludable a sacrificarnos y a crecer en la fidelidad y en el respeto a las reglas”, señaló.
