
Ezequiel Lavezzi reapareció este sábado por la noche en una cancha de fútbol, mientras avanza con su tratamiento en una clínica psiquiátrica donde se rehabilitan adicciones. El Pocho sufrió una crisis que lo llevó a buscar ayuda de profesionales en el último mes.
El Pocho estuvo en uno de los palcos de la cancha de Almirante Brown para ver el partido del local ante Tristán Suárez, donde juega su sobrino Agustín. Y le dio suerte: el delantero metió dos goles para el triunfo por 2 a 1. Mejor, imposible.
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