
El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) difundió su proyección estacional para el trimestre marzo-abril-mayo y anticipó que en Tucumán y en gran parte del Noroeste argentino existe mayor probabilidad de precipitaciones y temperaturas por encima de los valores habituales. Según el informe, ambas variables presentan una probabilidad de ocurrencia de entre 45% y 50% durante este período.
Desde el organismo aclararon que este tipo de pronóstico no describe el tiempo que se registrará en cada semana o en cada mes, sino la tendencia promedio esperada para los tres meses. Las estimaciones se elaboran a partir de modelos climáticos globales, análisis estadísticos e información histórica, además del seguimiento de variables clave como la temperatura del océano Pacífico.
Los especialistas también remarcaron que las perspectivas estacionales no excluyen la posibilidad de eventos meteorológicos extremos.
En las últimas semanas el norte argentino registró lluvias intensas y reiteradas alertas por tormentas. En Tucumán, por ejemplo, se emitieron advertencias de nivel amarillo por fenómenos que pueden incluir abundante caída de agua en cortos períodos, granizo, actividad eléctrica frecuente y ráfagas de viento que podrían superar los 60 km/h.
Para este tipo de episodios se estiman acumulados de precipitación de entre 30 y 50 milímetros, aunque en algunos sectores los valores podrían superarse de forma localizada y alcanzar o incluso pasar los 60 milímetros, especialmente en áreas con relieve serrano. Los especialistas advierten que en regiones montañosas las precipitaciones pueden variar considerablemente incluso entre lugares cercanos.
El informe también señala que el fenómeno de La Niña está llegando a su fin. Con una probabilidad cercana al 90%, se proyecta que durante este trimestre el sistema climático evolucione hacia una fase neutral del fenómeno El Niño-Oscilación del Sur (ENOS). Esta transición se da luego de varios meses en los que las anomalías frías del océano Pacífico influyeron en el clima regional.
De acuerdo con los análisis recientes, el enfriamiento del Pacífico se ha debilitado durante enero y febrero, mientras que en la subsuperficie se detectaron aguas más cálidas que favorecen la consolidación de un escenario neutral. En este contexto, los grandes forzantes climáticos del Pacífico perderían parte de su influencia directa sobre el clima de la región.
No obstante, los especialistas advierten que la neutralidad no implica ausencia de fenómenos extremos, sino simplemente que el clima dependerá más de factores regionales y atmosféricos. Por ese motivo recomiendan seguir con atención los pronósticos diarios y semanales, que permiten anticipar con mayor precisión eventos meteorológicos puntuales y planificar actividades frente a posibles lluvias intensas.
Fuente: Contexto
