
El orden y la organización son sinónimo de armonía y bienestar y resultan fundamentales en cualquier vivienda. Los ambientes despejados y equilibrados, con pocas cosas, transmiten sensación de tranquilidad y favorecen el relax.
El desorden, por el contrario, genera sensación de caos y repercute de manera negativa en la percepción sobre el espacio. Además, según el Feng Shui, la falta de orden y la suciedad bloquean los flujos energéticos del hogar, obstaculizando el balance entre la persona y su entorno.
Por eso es clave organizarse para mantener la casa en condiciones. Pero también es cierto que a veces cuesta sostener las rutinas de limpieza en el tiempo y que algunas personas tienen más tendencia que otras a juntar cosas que no necesitan.
Si sos de los que acumulan por acumular y no sabés por dónde empezar a poner orden en tu vivienda, te compartimos una herramienta muy simple y útil que seguro va a ayudarte en estos casos.
Qué es la regla de los 365 días
Cortito y al pie: la regla de los 365 días te invita a deshacerte de todo aquello que no usaste en el último año, sin excusas. Si en todo un año ni siquiera te acordaste de la existencia de un objeto, no tiene por qué ocupar un lugar en tu casa.
Este truco aplica tanto para la ropa como para los objetos de decoración. Una buena forma de implementarlo para no agobiarte es dedicarte a una habitación por día.

Podés empezar por el dormitorio y revisar tanto el armario como los cajones de la mesita de luz; seguir por la cocina y chequear la vajilla, utensilios, manteles y electrodomésticos; continuar por el living y sacar todo lo que acumules en los muebles y finalmente dedicarte al baño y hacer lo propio tanto con cosméticos y productos de belleza como con toallas y otros elementos.
La ventaja de esta regla es que no necesitás ser constante: alcanza con que hagas una limpieza profunda una vez al año para poder mantener el orden.
