
El riesgo país volvió a posicionarse en los 500 puntos básicos a partir de una conjunción de factores locales y externos, al tiempo que las acciones argentinas que cotizan en Wall Street retroceden en medio de un clima financiero global complicado.
El indicador que elabora JP Morgan subió 3,5% en el día y más de 17% en lo que va de agosto, alcanzando el máximo valor en dos meses.
La tendencia bajista que lo había puesto a un paso de perforar los 400 puntos se revirtió a partir de un clima financiero global más hostil a consecuencia de la incertidumbre que genera la prolongación de la guerra en Medio Oriente.
El Gobierno supo entusiasmarse con una caída sostenida del indicador que lo ponga a tiro de una emisión de deuda.
En el plano local, los últimos indicadores sociales de deterioro en empleo y salario generan dudas sobre la continuidad del proyecto político libertario y los inversores eligen no asumir los riesgos.
La escalada del riesgo país se debe a una combinación de distintos factores, entre ellos el mal desempeño que registran los bonos soberanos. Los mismos caen tanto en Bonares como en Globales hasta un 2,4% en el peor de los casos.
En el mes ceden hasta 4,3%, lo cual también es uno de los motivos del aumento del indicador. Pero además, los bonos a 30 años de los Estados Unidos alcanzaron un rendimiento por encima de 5%, lo cual empuja al alza el riesgo país, dado que son los títulos de referencia.
En tanto, los ADRs de las empresas argentinas también se acoplan al mal clima financiero. Únicamente Globant (1,9%) y Mercado Libre (1%) se diferencian del resto del promedio; Corporación América (-5,5%), BBVA (-3,8%) y Edenor (-3,2%) encabezan los resultados negativos.
En la plaza local, el Merval retrocede 1,2% hasta los 2.914.141,17 puntos; medido en dólares alcanza los US$ 1.844,56 (-1,7%).
Los papeles que cotizan en la Bolsa porteña anotan caídas de hasta 4,2% (BBVA), mientras que YPF avanza 2,5%.
